sábado, 9 de mayo de 2015

Pabelló de la Bachata de la Feria del Libro, otra Carne de cañón

(Por Alexis Méndez).
programamusicamaestro@yahoo.es
@alexis_mendez

A pesar de haber calmado el torbellino de la discriminación, aún soplan fuertes vientos que señalan a la bachata. Gente acomodada en su olimpo, con nariz e intelecto tan egoístas como erguidos, continúa negando la realidad, sin darse cuenta que con ello ignoran que los pueblos tienen identidad. Lo dicho pudo comprobarse en la XVIII Feria Internacional del Libro realizada en la ciudad de Santo Domingo, donde habitó un Pabellón de la Bachata, el cual fue objeto de desprecio por parte de una minoría, que en su necedad insiste en la no aceptación de esta forma de abordar la música, viva creación de la mayoría.

Acudí al llamado del Viceministro de Creatividad y Participación Popular, señor Juan Tomás García “Tommy”, para diseñar un programa académico y de animación que vincule esta expresión con la identidad de nuestro pueblo. Así lo hice. Con el apoyo de Tommy y el cantautor Víctor Víctor, y por supuesto del Ministro de Cultura, señor José Antonio Rodríguez, dicho Pabellón se convirtió en un importante foro de debates. Uno muy interesante fue generado por el novel escritor Edwin Castillo, quien se niega rotundamente a reproducir algunas frases, como aquella que corea que con Juan Luis Guerra o Romeo Santos, la bachata se ha refinado, asegurando que esta es otra de las tantas maneras que utilizan algunas personas de la clase media-alta para pisotear a los pobres, sin que se note atropello. Además se realizaron charlas de alto valor socio-antropológico como la de Manuel Arias, encargado del departamento de Historia Oral del Archivo General de la Nación, quien construyó una geografía bachatera, ubicando los pueblos donde nacieron los intérpretes más importantes, y haciendo un trazado demográfico de los primeros barrios de Santo Domingo donde se escuchaban esos primeros boleros que fueron germen de la bachata.

Actividades como las mencionadas se unieron a otras charlas, como la de Xiomarita Pérez, quien además realizó dos módulos introductorios para aprender a bailar bachata; también figuraron algunos talleres de apreciación, que me tocó dar a niños y adolescentes. Además contamos con la presencia de protagonistas de la historia, tales como José Manuel Calderón, Ramón Cordero, Idilio Paredes y Luis Segura, quienes aportaron sus testimonios y deleitaron a decenas de personas con algunas de sus canciones.

Todo aquello fue debidamente documentado, en audio, audiovisual y fotografía, gracias al esfuerzo de Alex Quezada, co-productor de Música Maestro, quien se constituyó en un fiel colaborador. Otros que se unieron al esfuerzo fueron el artista visual José Mercader, quien cedió una muestra de caricaturas de algunos bachateros, las que conformaron una galería muy particular. También vale mencionar al equipo de edecanes y asistentes de la feria, encabezado por Nancy Vizcaíno. Estas personas hicieron suyo el proyecto.

Ahora, pregunto yo, ¿Se puede decir que un trabajo como este no es serio?, ¿Se puede asegurar que el mismo no contribuye a educar y a la valoración de nuestros signos de identidad? Desafortunadamente, algunas voces lo hicieron, y hasta desacreditaron la Feria, poniendo como ejemplo “el relajo” que constituía el Pabellón de la Bachata. Pero lo más penoso, es que nunca entraron al mismo, ni siquiera pasaron por el frente. Simplemente sintieron que la palabra bachata hacía ruido en su universo, y en su afán de enlodar, lanzaron absurdas y desfasadas críticas.

Para bien o para mal, La Feria del Libro ha ido más allá de los libros y las actividades de leer y escribir. Hoy tenemos que hablar de una concentración donde convergen diferentes áreas del arte y la cultura del pueblo dominicano, y de otras que se suman a la interacción. Puedo entender que se quiera volver al concepto primario, y que el evento sea exclusivo de publicaciones. Lo que no me llegará cuadrar son las maneras cerradas y nefastas de algunas élites, que entienden que la cultura de un pueblo solo vive entre estanterías, tinta y papel.

Finalmente, como la bachata es resultado del pueblo- el triunfo de los pobres, dijo Luis Días- al pueblo también le dimo su momento. Mejor no pudo concluir el programa, que abrió un micrófono para todo el que quería entonar un tema, y descargar sus deseos a través de su voz. Allí llegaron mujeres y hombres, niños y niñas, todos cantando y contando sus realidades, bailando y sonriendo ante el dolor que sugiere la marginalidad y que bien se representa en cada bachata.        


  

jueves, 2 de abril de 2015

Cheo, Gabo y Sonia; o el recuerdo de un jueves santo

(Por Alexis Méndez)
programamusicamaestro@yahoo.es
@alexis_mendez

Esa mañana desperté con mis fetiches. Esperaba que como cada jueves de la semana mayor lloviera, al tiempo que chantajeaba a mi abuela, recordándole que las Habichuelas con Dulce le daban magia al día. Todo lo imaginaba como cada año, hasta que las redes sociales me cambiaron el panorama, anunciando el trágico accidente de Cheo Feliciano.

Aquel 17 de abril fue diferente y doloroso. Cheo tenía más admiradores de los que yo suponía, lo que se manifestó en tristeza colectiva en toda América Latina y más allá.
A pesar del asueto, tocaba reunirme con Alex (Quezada) para encaminar un proceso creativo pendiente; pero eso tuvo que esperar, pues había que planificar un homenaje póstumo con las canciones del más romántico de los soneros y el más sonero de los románticos. Ya Julio (Virdes) había llamado para preguntar si era cierto todo lo que leía en Facebook, y la radio no paraba de tocar temas como “Amada mía”, “Juguete” y “Mi triste problema”.

A la partida de Cheo se le unió otro gran y querido viajero. La televisión terminaba de arruinarnos, anunciando que perdimos a Gabriel García Márquez. Entonces si se puso gris el cielo, no sé si de alegría porque recibía a dos caribeños tatuados entre los afectos de la mayoría, o porque la tierra perdía a dos grandes iconos contemporáneos, del canto y la literatura…contadores de historias y del sentir de una región.

Con almas impactadas, llenas del vacío, finalizamos la jornada. Entonces acudimos a un nuevo monitoreo de la Web, la que vimos repleta de post de canciones de una de las grandes intérpretes dominicanas de todos los tiempos, y una frase que corría como pólvora: La tarde está llorando y es por ti. ¡Mierda, también falleció Sonia!, dije molesto y lleno de pecado. Julio volvió a llamar, Alex volvió a sintonizar la radio, la que tocaba el tema del  referido estribillo, una de las tantas baladas que inmortalizó a Sonia Silvestre: Por qué llora la tarde.



Aquel jueves terminó con un respiro ante tan extendido ahogamiento. Lo de Sonia fue un rumor, y al enterarnos sacamos momentánea sonrisa, a pesar de que esta permanecía en estado de gravedad. Ya para el viernes todo estaba listos para entrar en Cabina el domingo, con un especial del cantante de Ponce y algunos audios del escritor de Aracataca, en los que enfatizaba las vinculaciones entre sus textos y la música. Llevábamos una loca consigna que mezclaba el título de una salsa que Tite Curet hizo para Cheo Feliciano y el fragmento inicial de la novela 100 años de soledad: Sobre una tumba humilde, el Coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

Finalmente, el especial de radio tuvo sus modificaciones, pues el desenlace de Sonia Silvestre en esta vida llegó el sábado santo.      

miércoles, 1 de abril de 2015

Peter Novelli: Un blues para estos tiempos

Por Alex Quezada

Cuando el reto de un autor es crear canciones con episodios de la vida simple, o capturar lo tangible con cierto destello de misterios, Louisiana, en el sur de Estados Unidos, ofrece los ingredientes. En el imaginario colectivo, su amplio paisaje se presta como el entorno ideal; lleno de leyendas en noches de calor, que describen innumerables historias de supervivencia y trabajo, con cuerpos sudados en incesantes bailes con olor a alcohol y sexo; con noches de estruendosos sonidos, y otras de profundo silencio que un acorde de armónica suele interrumpir. Así lo podemos comprobar al enfrentarnos al álbum St. Amant Sessions, del guitarrista norteamericano Peter Novelli.

El  blues con los diversos matices de su universo sonoro, se manifiesta con la pasión de su voz, en el cuidado de sus arreglos, en el nivel de producción del material, desde lo físico hasta lo que se escucha en sus once temas con precisa duración, en donde solo dos de ellos superan los cinco minutos. Estos, al igual que la distribución de los mismos en el cuerpo del álbum, trazan una ruta emocional bien delineada para el oyente, al ir desplazándose de manera fluida.

El poblado de St. Amant (o Saint Amant), situado en los contornos de New Orleans y Baton Rouge, fue escenario de las sesiones de grabación donde se captó la magia que trae Novelli. El tema Luoisiana Sunrise nos engancha de entrada con un vigoroso acorde de guitarra, que de principio a fin pretende exhibir las cualidades del ejecutante, y logra su propósito. Sin importar que nos recuerde- de manera inevitable- una chispa de Guns N´Roses, al tiempo que plantea un discurso en torno al cual gravita el resto de la banda.

Así se abre este trabajo, planteando una diversidad que transmite la sensación estimulante de un transitar y amanecer en carretera. La evocación de los placeres del paladar surge con el instrumental Boudin, y por igual, las habilidades de los músicos establecen un dialogo de buen ambiente. Este parece ser el propósito de este tema, al tiempo que busca explorar y generar sonrisas.

El corte Je ne sais quoi nos brinda los colores de un acordeón que se manifiesta en un mood incesante, reafirmando la mezcla de historias de madrugadas, de bares y otros espacios, por momentos íntimos o abiertos, con relatos de personajes impactados por la rutina o la frustración, en su búsqueda constante de una ruptura u oportunidad.
Otra pieza muy bien lograda, es un relato de luna llena con atmosfera de Voodoo a orillas del río Mississippi. Con tono sombrío y vocalización en cascada que se acopla a su base melódica, así transcurre Spirit passing by, en el cual entra en juego una poderosa y extensa ráfaga de guitarra, mientras otros elementos complementan el toque de misterio.



Como en todo álbum de blues, Peter Novelli también se ocupa de honrar íconos y legados. La inevitable referencia a la emblemática calle Bourbon, se hace presente con el tema Bourbon Street Blue. Con tono melancólico e intimista, el autor aborda la primera parte de esta propuesta solo acompañado de su guitarra acústica y luego se une la banda sin afectar la carga emotiva de la pieza.

Como muestra del buen balance en la estructura orgánica del repertorio, el corte Woman in my Dreams, logra su propósito de elevar el nivel rítmico, sugiriendo al oyente a disfrutar de la ilusión y la esperanza.

Las inquietudes del autor se deslizan en variados senderos de sus historias y sus composiciones, confrontando preguntas, respuestas, anhelos y dudas, como en Write a Story in your Mindo buscando tonos más relajados como sucede con Thinkin´or Drinkin´”, o quizás proponiendo bandas sonoras para tomar el guía y atravesar distancias con los temas Shreveport Stompy la multicolor I-10 Boogie.

Finalmente el cierre se reserva para Zydeco Ride, con un vivaz hibrido de la tradición musical cajún y elementos del blues, poniendo a nuestro alcance otra muestra de pureza autóctona y de la riqueza de Louisiana.

La banda:
Peter Novelli (voz, guitarra acústica y guitarra eléctrica)
Chris Senac (bajo) yBrian Brignac (bacteria y percusión)
Kevin McKendree (piano, órgano hammond B3, wurlitz),
Fotos: Joseph Crachiola y Pedro J. Bonilla

Tracklist
1-Louisiana Sunrise
2-Boudin
3-Je ne sais quoi
4-Spirit Passing by
5-Bourbon Street Blue
6-Woman in my Dreams
7-Write a Story (in your Mind)
8-Shreveport Stomp
9-Thinkin´ or Drinkin´
10-I-10 Boogie
11-Zydeco Ride

Peter Novelli visita la cabina de Música Maestro

sábado, 7 de febrero de 2015

DINALFOLK realizará taller para estudiantes con motivo de la celebración del Día Nacional del Folklore

La Dirección Nacional de Folklore, dependencia del Ministerio de Cultura, celebrará el próximo martes 10 de febrero el Día Nacional del Folklore 2015, con la realización de un taller sobre cultura tradicional y popular en el distrito de Villa Trina del municipio de Moca, impartido a una población de unos 200 estudiantes de nivel medio de la Escuela Ulpiano Córdova que desarrolla un programa de tanda extendida.
El director de la DINAFOLK, Edis Sánchez, antropólogo, músico estudioso de nuestro patrimonio cultural inmaterial (PCI) manifestó que ante la coincidencia de la fecha con el Mes de la Patria y los carnavales nacionales ha preferido promover el aspecto formativo, especialmente  entre las nuevas generaciones de diversas comunidades del interior del país, destacando nuestros valores identitarios, con ocasión de la celebración del Día Nacional del Folklore, porque desde estas instancias, además de indagar sobre las costumbres y tradiciones que todavía perduran, con estos talleres se fomenta el apego y la revalorización de los símbolos y tradiciones  dominicanas.
Igualmente, Manuela Féliz, profesora de danzas folklórica y subdirectora de la DINAFOLK, como parte de las celebraciones con ocasión del Día Nacional del Folklore, a solicitud de la Dirección del Centro de Excelencia  Salomé Ureña de Henríquez, dará una conferencia interactiva, titulada “Baila”, acerca de culturas y folklore danzaria, el próximo lunes 9  de febrero del presente año.
La coordinación del taller en la localidad está a cargo del profesor de música Carlos  Manuel Padilla Martínez que dirige una banda de música correspondiente al programa de Escuelas Libres del Ministerio de Cultura, por lo que está interesado en incluir en el repertorio de la agrupación música tradicional dominicana y motivar la creación de otra banda de música con  estudiantes de la Escuela Ulpiano Córdova donde imparte clases de música y que dirige Altagracia Espinal.
El programa incluye conocimientos generales sobre folklore, los estudiosos del mismo, instrumentos musicales y objetos de interés folklóricos; bailes y música tradicional dominicana de las diferentes regiones del país, juegos, características de  los diferentes carnavales y máscaras, artesanías y de otras expresiones tradicionales como creencias, religiosidad y la importancia de la investigación y preservación  de nuestro patrimonio.

Por qué el 10 de febrero es Día Nacional del Folklore
El día 10  de febrero fue escogido para la celebración del Día Nacional del Folklore en virtud del Decreto 173-01, emitido por el Poder Ejecutivo en el año 2001, porque  en esa misma fecha del año 1884 el periódico El Eco del Pueblo, de Santiago de los Caballeros, en su edición número 97, se publicó una carta bajo el seudónimo Valle de Gracia, en la que apareció por primera vez el vocablo folklore. Y el 22 de agosto es Día Mundial del Folklore porque en esa ocasión, en el años 1846 William John Thoms, estudioso escritor y arqueólogo de Inglaterra, publicó la palabra folklore en la revista londinense Atheneum, número 982, usando el seudónimo Ambrose Merton.




martes, 16 de diciembre de 2014

lunes, 1 de diciembre de 2014

Amín Abel, asesinado otra vez

Por Alex Quezada

En cine, la palabra no debe suplantar a la acción; los personajes deben exponerse con el conflicto y el conflicto debe avanzar con el ritmo del montaje. cuando eso se logra de forma adecuada, el espectador queda atrapado. Ciudadano Kane, The Wild Bunch y JFK son obras cumbres de la cinematografía universal por que el montaje, ese elemento también conocido como edición, es una de sus mayores cualidades.  Exponer evasivas versiones de largos interrogatorios de un fiscal a varios sospechosos, por mas interés que tenga un guionista o director por denunciar a un régimen represivo como el del presidente Joaquín Balaguer, puede dañar la obra y aburrir a un público que ya tiene y conoce referentes narrativos logrados con maestría como los de 12 Angry Men, Apocalipsis Now, Goodfellas y Sospechosos Habituales.

Hemos hecho un ejercicio de tolerancia al enfrentarnos a 339 Amín Abel Hasbun, la película de Etzel Báez, quien de forma tediosa y extensa, hasta llevarnos al hastío, luce más interesado en releer oficios y memorándum, que en mostrarnos una pizca del accionar y el ideario del malogrado personaje, en sus pronunciamientos y luchas universitarias, en su interés por un cambio del estado socio-político en su momento vital. Y eso sí era necesario para suplir la información que orientaría al universo de espectadores que no saben por qué han ido a matar a ese hombre.

Los gobiernos de Balaguer, sobretodo el llamado periodo de los doce años (1966–1978), están llenos de historias factibles para ser llevadas al cine, pero estas deben hacerse sin el delirio obsesivo de guionistas y directores y sin estéticas pretenciosas y manipuladas que busquen crear metáforas que en su afán por denostar al gobernante, terminan luciendo como baratas utilerías teatrales mal puestas. Decorar de manera pulcra y ordenada, la humilde casa de la víctima y luego todo lo contrario en la oficina del fiscal, con archivos oxidados y desvencijados, con cuadros mal colgados, con biombos de lámparas doblados, es puro teatro de ideas baratas. Para que esas metáforas funcionen en cine hay que estudiar a Chaplin y Buñuel.

El problema de la película Amín Abel radica en su mala edición y concepción narrativa y en su mala fotografía, donde no parece haber tomas y encuadres planeados, y sólo se limitaron a encender la cámara. Aún así la cinta es salvable, solo basta remontarla. Es una historia donde lo único que brilla es el reparto de policías y el fiscal del allanamiento, pero donde la viuda embarazada (Margaux Da Silva), frente al fiscal (Pericles Mejía), se esfuerza más en leer su discurso contra el régimen gobernante, que en mostrar una emoción convincente.


Amín ha sido asesinado otra vez al desperdiciarse esta oportunidad que poco muestra sobre su persona, en una obra que, a mi entender, no contará con el buen rumor que  la recomiende a quien no la haya visto aún.