lunes, 11 de febrero de 2013

En memoria de un hermano.


“Nadie se atreva a llorar, dejen que ría en silencio”-Raphy Leavit

Esta mañana decidí que no quería más ataúd. Supongo que lo mismo pensarán Toni, Pipe, José Federico, Julio Virdes, Luis Aquino, Martín Báez, Alex Quezada, Rómulo Estéfani, Claudio Polonia, Giovanni Santana, Gabriel Ruíz (que por estar en Medellín, debió sentirse impotente) y los demás amigos que asistían a “La Parada 9”. Y supongo, que como yo, ellos quieren seguir la fiesta, celebrar la intensa vida de Luis Martínez, tal como lo hicimos ayer: luego de salir de la funeraria, escuchamos y cantamos temas de Rubén Blades y otros que siempre invocarán su recuerdo. No quiero cementerios. Prefiero recordar las veces que en broma, se refería a las cosas más serias.
Para nosotros, que lo conocimos en el universo musical, era Luis; pero antes de entrar en nuestras vidas, entre muchos se dio a conocer y querer como El Negro. El Negro Martínez fue un incansable luchador, camilista de los que nunca se dobló. Hasta el último momento trabajó desde el movimiento independiente Partidarios de la Revolución Democrática (PARED), órgano que en los últimos años le permitió expresar sus puntos de vistas y encausar proyectos en favor de los mejores intereses de la nación dominicana.
Este hombre defendió sus ideales hasta el último momento. Siempre tuvo la capacidad de tejer una trenza donde el humor, la música y el buen ejercicio de la política convivían. Por eso quiero recordarlo activo y feliz, dando su mejor brazada para nadar contra la corriente, si la corriente no llevaba el mejor cause, adornando su discursos con "frases Blades" y una sonrisa encantadora.
Luis, Negro-como quieran llamarles-no nos dejó. Apenas su cuerpo marchó, porque nos quedó el espíritu del luchador, ese humor negrísimo hasta doler y la lealtad que nos inculcó (que hablen sus compañeros de PARED y de La parada 9).

Alexis Méndez.

Puedes ver leer el último artículo de Luis "El Negro"  Martínez AQUI.

1 comentario:

Geovanny Santana dijo...

Por la misma razón no quise ir a la funeraria, prefiero recordarlo VIVO, como siempre estará en mi corazón y mi mente.