miércoles, 9 de junio de 2010

(Por Alexis Méndez)
Su paciente personalidad contrasta con la rabia que se refleja en su nuevo álbum. Lo digo así porque en este se pone en primer plano la denuncia social, que no es novedad en él, pero que en esta ocasión llegó con más fuerza.
Se supone que para el pasado lunes 7 de junio, día del cumpleaños de Juan Luís Guerra, debí publicar algo sobre su más reciente producción discográfica, pero me entretuve disfrutando de cada uno de los 11 temas incluidos en esta.
Y al parecer, 11 es el número mágico, pues “A son de Guerra” es el undécimo de su discografía, donde además del romanticismo habitual y la devoción que el cantautor le ha manifestado a Dios, se siente un grito que demanda un alto a la inversión de valores, al fiasco que han resultado ser los políticos-para mi dominicanos, pero usted se pone el sombrero si le sirve-y al hundimiento que ha sometido el sistema a nuestros pueblos.

Radiografía del disco
Me sudaban las manos mientras rompía el plástico (siempre me pasa cuando Juan Luís, Blades y Sting tienen material nuevo). Al entrar el disco en el reproductor, me maravillaba por las formas y grises del diseño de la portada. Inició “No aparecen” (amores como los tuyos ya no aparecen), un merengue como los que nos ha acostumbrado, con hermosas acuarelas.
Luego entramos en materia, con lo que yo defino como el tema central de este trabajo. Las denuncias llegan con “La Guagua” (*) donde restriega las falsas promesas…¿de los políticos? me da la gana de pensar que si (tú me prometiste una guaracha/para yo animar mi fiesta). Este tema es un desahogo que raya el límite (tira la palanca y endereza / que la guagua va en reversa).
“Y la luna no se convenció/ y bajó a mirarte el corazón”. Con frases como esas continúa “Mi bendición”, una bachata escogida para promocionar el álbum, antes de su salida en España. Pero la magia de la Internet hizo que esta se escuchara más allá.
La denuncia es retomada con “La Calle”. Con la colaboración de Juanes, le da de lleno al rock, cosa que nunca había hecho, a pesar de ser reconocido como un ferviente rockero. Aún así, esta expresión se ha manifestado en su propuesta. Es un rock que elementos caribeños, donde la cumbia y el reggae dan forma definitiva. Con el cantautor colombiano, Juan Luís cantan “que la política se viste de oro, plata y lino fino…que la calle está dura, que el que no corre vuela”.
“Bachata en Fukuoka” fue el primer tema en conocerse, que además de sus atributos poéticos, hasta de geografía nos ha enseñado.
“Apaga y vámonos” es un merengue, la saga de las anteriores críticas. Quizás la misma denuncia, que se torna cada vez más agria (el mismo bolero/ el mismo casette/ la carne mechada y el mismo puré). En esta ocasión el sujeto se torna impotente (la misma esperanza/ el mismo talón/ y aquí les recuerdo/ bailemos un son).
¿Cómo definir lo que viene? Yo le llamaría fusión tropical donde la cumbia vuelve a estar presente, ahora con más protagonismo. “Son al Rey” es una alabanza a Dios, que reafirma el compromiso de Juan Luís con su palabra. Cuentan algunas personas que este tema es conocido por todos lo que visitan el templo al que Juan Luís acude regularmente.
El pambiche tiene un justo homenaje con el tema “Cayo Arena”, vestido con un arreglo de lujo. También lo tiene, y muy merecido, la guira, espíritu de la música dominicana (Voy pa´cayo arena/ a cantar de veras/ con la guira e´Yapo/ en un bote e´vela). Yapo es el guirero de 4-40, un músico popular de la parte norte de Santo Domingo, que en esta interpretación imparte clínica de cómo se toca el instrumento.
Los primeros versos de “Arregla los papeles” insinúan que la copa se derramó, sobretodo si ya has escuchado “Apaga y vámonos”. Pero una frase te pone a dudar en si el mensaje es una crítica sociopolítica o busca captar el arrepentimiento de aquellos que no han buscado de Dios (el peaje se acerca y los cielos esperan tu respuesta). A lo mejor esta salsa es un juego que manipula ambos temas. Eso solo lo puede decir Juan Luís.
Otro invitado llega al disco. El trompetita Chris Botty participa en “Lola´s Mambo”, uno de esos temas que los buenos músicos, como son los que acompañan a Juan Luís en presentaciones y grabaciones, sienten como una liberación.
Finalmente está “Caribean Blues”, que se presenta como un “Bonus Track”, una ñapa diríamos los dominicanos. Este es un intento más del artista para que el mercado anglo tenga un roce y reconozca su trabajo (anteriormente había sucedido con “July 19” y “Something good”). Defino este corte como una guaracha-son lenta, donde intervienen matices de calipso y fuertes cargas melódicas de blues.
Concluyendo
Este trabajo es, sin dudas, el más multitemático de los que ha realizado Guerra hasta ahora, que musicalmente recoge todas sus influencias, o una gran parte. Es una producción que refleja la madurez de este artista, muy comercial para los que les gusta saborear este término, pero no sacrifica la calidad, porque honra el respeto ganado a lo largo de la carrera de su mentor.
El orden de los temas
1-No aparecen
2-La Guagua
3-Mi bendición
4-La Calle (con Juanes)
5-Bachata en Fukuoka
6-Apaga y vámonos
7-Son al Rey
8-Cayo Arena
9-Arregla los papeles
10-Lola´s mambo (con Chris Botti)

Bonus Track
11-Caribean Blues

Escucha una muestra de este álbum


(*) En República Dominicana se le dice "Guagua" al Autobús.
Gabriel García Márquez dijo que mejor que escuchar música, es hablar de música. Este domingo 13 de Junio, nosotros haremos la dos con el nuevo álbum de Juan Luís Guerra, escuchándolo y conversándolo, posiblemente hasta tomándonoslo, porque estaremos celebrando la vida de nuestro compañero Julio Virdes, quien nació un día como hoy.
Este y otros contenidos estarán presentes a partir de las 3:00 PM (hora dominicana), por Quisqueya FM (96.1) y en trasmisión simultánea por http://www.compasillo.com/ y http://www.certvdominicana.com/ .

No hay comentarios: