martes, 30 de junio de 2009

En el 2006, la noticia daba cuenta de que había sido el único pianista dominicano en ganar la beca de estudios otorgada por el maestro Michel Camilo y la prestigiosa universidad Berklee College of Music, la que lo llevaría a esta casa de estudios a realizar una licenciatura en composición. Esa fue la primera vez que algunos pusimos los ojos, oídos y entendimiento a dar seguimiento a su trabajo; aunque muchos ya conocían de su talento, sobre todo en el ambiente musical de su Santiago natal.
Pasó el tiempo y el destino nos colocó en frente. Miguel sería el productor musical del concierto de recepción del III Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe, en el cual tuve la dicha de codearme con él, de apreciar de cerca su talento, su grandeza como artista, la que contrasta con la humildad que refleja su personalidad y que, a su vez, lo engrandece como ser humano.
Entre el trabajo y la camaradería, no pudieron faltar algunas que otras preguntas que pude hacerle y que quiero compartir con ustedes.
Que dichoso he sido por conocer a este hombre, de apariencia infantil y talento gigante. Me enorgullece el haber conocido a Miguel Andrés Tejada, pianista, arreglista y compositor…un músico comprometido con los mejores intereses del arte. Los invito a conocerlo, como yo lo conocí.
Alexis Méndez (AM)-¿La enseñaza de algún maestro te marcó?
Miguel Andrés Tejada (MAT)-Sí, varios. Antes de entregarme por completo al Jazz, estudié, por varios años, música clásica en mi instrumento, que es el piano. En ese período tuve la fortuna de estudiar con la maestra cubana Hilda Melis. De ella aprendí la disciplina y entrega que hay que adquirir para sobresalir en esta carrera. También de ella heredé la técnica rusa y cubana, lo que ha sido muy importante para mi desarrollo y fluidez en mi instrumento.
En Berklee College, donde estudio, la legendaria pianista Joanne Brackeen (quien ha tocado con los grandes del jazz, desde Dexter Gordon, hasta Jack Dejohnette, Stan Getz y Art Blakey) tuvo un impacto tremendo en mí, sobretodo en el terreno de la creatividad y el sentido del estilo a la hora de interpretar jazz de diferentes épocas y autores.
Y por supuesto Michel Camilo, que con su ejemplo de trabajo, tenacidad y seriedad (aparte de su gran legado como pianista y compositor) nos ha influenciado no solo a los músicos dominicanos, sino también a los latinoamericanos.
(AM)-¿Por qué el piano?
(MAT)-Se dice que el piano es el rey de los instrumentos. El piano es un instrumento muy completo, en él tienes casi toda la gama de sonidos musicales perceptibles, y es de hecho exigido por los conservatorios a los demás instrumentistas. Para mi es el instrumento idóneo en donde plasmar mis ideas y composiciones, y como decía Stravinski es un laboratorio. Aunque lo escogí al azar, por decirlo así, resulto ser la mejor decisión.
Me encanta sentarme en el piano y dejarme fluir, de ahí ha salido varias de mis mejores composiciones. Una de ellas resultó ganadora en el Concurso de composición “Casa de Teatro 2001”; lo gracioso es que un día me senté y escribí casi improvisadamente esta obra que se llama “Suite entre nos”.
(AM)-¿A cuales pianistas disfrutas escuchándolos?
(MAT)-Ante todo el Jazz es una tradición oral, es decir que no se puede enseñar exclusivamente por medio de libros. Por lo que gran parte de mi desarrollo como músico a sido escuchar y estudiar a los maestros del pasado y del presente. De todos ellos, sin embargo hay ciertos pianistas que se encuentran en el parnaso de este arte y que particularmente disfruto mucho: Bill Evans, Wyton Kelly, Bud Powell, Mccoy Tyner, Chick Corea, Herbie Hancock, Keith Jarret, Brad Mehldau, Kenny Werner entre otros.
De los Latinos Michel Camilo, Danilo Pérez, Ernan López-Nussa, Chucho Valdez, Manuel Valera, Leo Blanco, Papo Lucca, Eliane Elías y Cesar Camargo Mariano.
(AM)-Mencionando a esos nombres, es fácil imaginar tu predilección musical; pero menciónalo tu mismo, porque podemos quedarnos corto en nuestra presunción. ¿Qué tipo de música escuchas?
(MAT)-Trato de mantenerme, abierto a la buena música mas allá de los géneros, aunque siempre he preferido escuchar Jazz de los 60 hacia adelante, Latin Jazz, música brasileña, salsa y últimamente merengues de Big Band y de los 80 hacia atrás, aunque nunca descarto la posibilidad de escuchar otros géneros contemporáneos como la electrónica y el pop, por ejemplo.
Últimamente también he estado escuchando música clásica de Gershwin, quien combinaba esta última con jazz.
(AM)-Háblame de tu experiencia como estudiante del Berklee College of Music.
(MAT)-Berklee es un lugar muy especial. Primero por el ambiente que se respira allí, cinco mil músicos talentosos de todas partes del mundo recibiendo y compartiendo conocimientos. Allí tuve la oportunidad de tocar con estrellas jóvenes como Randy Runyon, quien con solo 19 años ya había tocado con el gran Randy Brecker, por ejemplo. Por otro lado los profesores son de primera: Joanne Brackeen, Danilo Pérez, Joe Lovano, Francisco Mela, Hal Crook por nombrar algunos. Lo mejor es que son personas accesibles y humildes.
En la Universidad tuve un profesor en particular que creyó mucho en mi trabajo. Su nombre es Dave Weigert y me abrió las puertas para tocar con mi grupo en el reconocido festival de Boston “Latinamerican Week”, donde también participaron músicos de la talla de Dave Samuels.
En un sentido esto me abrió muchas puertas entre ellas llevé mi música a New York en el marco del Dominican Heritage Month, gracias a esto obtuve un reconocimiento especial del City Council de esa gran urbe. En ese momento me sentí como un embajador cultural de mi país.
He tenido la oportunidad te tomar clínicas que importantes músicos muy respetados como es el caso de Miguel Zenón, que actualmente dirige uno de los más innovadores grupos de jazz del mundo y es miembro activo del San Francisco Jazz Collective. También tuve la suerte de “Jamear” con él, después de la clínica.
En cierta forma, he sido un estudiante aventajado, ya que conseguí muchos créditos con solo un examen de nivel y un rating bien alto en piano.
(AM)-¿Qué significó para ti el haberte involucrado en un concierto de boleros, dirigiendo a legendarias figuras del género?
(MAT)-En Abril pasado fui designado como director musical en el marco del III Congreso Música Identidad y Cultura en el Caribe, esta vez dedicado al Bolero. Esta actividad fue muy importante para mí por varias razones.
En primer, el haber tenido la oportunidad de hacer los arreglos musicales y dirigir a figuras tan notables como Danny Rivera, Sergio Vargas, Omara Portuondo, Vicente Rey de España, Francis Santana y muchos más es un motivo de orgullo y satisfacción sobre todo para una persona joven, dada la amplia trayectoria de los artistas mencionados.
En segundo lugar, el poder hacer relaciones valiosísimas con excelentes profesionales que participaron en este importante evento, tanto en la parte artística como organizativa.
Es interesante ver cómo pasan las cosas. Aunque soy joven crecí escuchando boleros. Los Pancho, Trío Matamoros, Lucho Gatica, Tito Rodríguez, y muchos más eran frecuentes en mi hogar. Mi abuela me inculcó esa tradición. También he escrito mis propios boleros, siempre matizados por los acordes del jazz.
(AM)-¿Qué proyectos se avecinan en tu carrera?
(MAT)-Hay muchos, pero actualmente me encuentro en la preparación de un espectáculo en donde me estreno como productor. También me encuentro en la preparación de un disco que me parece será uno de los proyecto más ambicioso, artísticamente hablando, que se halla hecho en el país en los últimos años. En donde participaran instrumentistas y cantantes del país y algunos amigos del extranjero.
Además, sigo trabajando regularmente con el exquisito cantante Samuel González, agotando presentaciones en todo el territorio nacional.
(AM)-¿Qué anhelas realizar como músico?
(MAT)-Todos los artistas aspiramos a dejar una obra o un legado por el cual se nos pueda recordar. Yo creo que en mi caso no es la excepción y pienso que ha ciertos nichos y necesidades que yo puedo llenarlas con mi trabajo. También hay muchos artistas con los cuales me gustaría compartir profesionalmente. Pero fundamentalmente quiero dejar una obra que tenga algo nuevo que aportar a las presentes y futuras generaciones.
(AM)-¿Qué anhela realizar el ser humano?
(MAT)-Se me hace difícil diferenciar entre el músico y el ser humano, porque para mi la música es algo intrínsecamente humano y viene desde muy adentro. Aparte de eso, siempre me ha gustado compartir con los que vienen detrás de mí, por varios años fui docente en Santiago y en el Conservatorio Nacional de Santo Domingo y aunque ya no enseño de manera formal, siempre considero importante el aporte que le puedo dar a los demás. Eso es algo que seguiré haciendo en el futuro.
(AM)-¿Cómo ves el futuro de la música y los músicos de nuestro país?
(MAT)-Alguien dijo que el futuro es ahora. Pienso que deberíamos estudiar lo que estamos haciendo hoy día para ver como será el porvenir. Yo creo que esta interesante pregunta hay que analizarla desde varias perspectivas.
Lo primero es el trabajo hacia lo interno, es decir dentro de marco territorial como país. En nuestro país, a la música debe dársele categoría de carrera universitaria, como en casi todos los países del mundo. Sabemos que en la UASD se están dando pasos positivos al crearse una licenciatura; pero pienso que deben ampliarse las opciones de carreras en este sentido: composición, arreglos, dirección coral, orquestal, etc. En el caso del Conservatorio Nacional de Música, debería buscarse la validación internacional del mismo, través de intercambios con conservatorios extranjeros. En Berklee tenemos una máxima que dice “Para ti la música no es un hobbie, es una carrera”; además, es tan costosa, sino igual que cualquier otra carrera en Los Estados Unidos de América.
Si realmente aspiramos a que se nos vea como profesionales en nuestras aéreas, debemos darle esa connotación nosotros, en primer lugar.
En Latinoamérica, podemos tomar como ejemplo el caso de Puerto Rico, que está produciendo un sinnúmero de músicos excelentes que le darán muchos laureles a esa isla. Para nombrar algunos: David Sánchez, Miguel Zenón, Néstor Torres (a quien he acompañado en varias ocasiones), Luis Marín, entre otros. El caso de Panamá con un desarrollo sostenible de la cultura, encabezado por Ruben Blades. El de Cuba, buen nivel inicial, buen nivel medio, buen nivel superior, resultado: Gonzalo Rubalcaba, Chucho Valdez, Paquito D’Rivera. Venezuela con Gustavo Dudamel y el sistema de orquestas jóvenes. Esto solo nombrando algunos países del área caribeña. Un sistema adecuado de enseñanza artística crea una estructura que permea toda la sociedad.
En segunda lugar, hacia lo externo. Pienso que nuestro país debe avanzar hacia un verdadero reconocimiento de la importancia de la cultura y de las artes en nuestro desarrollo integral como individuos y como sociedad.
Recuerdo que cuando llegué a Estados Unidos, una persona me preguntó de donde era yo, a lo que respondí de República Dominicana-¡Ah, la vaca!-replicó esa persona con acento anglosajón. Ella se refería a un merengue que se popularizó tanto aquí como en el exterior. Yo, naturalmente me sentí un tanto avergonzado y le expliqué que estos eran fenómenos de un momento y que nosotros tenemos mucho más que ofrecer.
Las preguntas que surgen son, ¿estamos conscientes de cómo se está percibiendo nuestro país internacionalmente en el terreno cultural y artístico? Nuestra sociedad está siendo lo suficiente critica o hemos caído en un letargo de permisividad total?
La problemática se agrava, a un más cuando hablamos de turismo cultural, termino relativamente moderno. Es cada vez más numeroso el número de turistas que buscan algo más que playas, sol y arena. Buscan conocimiento, conocer la cultura a la cual están visitando, su música, sus museos, y su arte en sentido general. ¿Por que? Porque viniendo de Europa en donde la tasa de analfabetismo es del 1% es obvio que los intereses de nuestros huéspedes sean múltiples y diversos.
Sin querer pecar de puritano, entiendo que no solo nuestros líderes, sino también cada ente de la sociedad, debemos adentrarnos en un proceso de purificación de nuestros valores, ofrecer lo mejor de nosotros y exigir a los artistas que lo hagan también. Se dice que el arte es el reflejo de los pueblos.


Miguel Abdrés Tejada (Piano Solo).
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Más directo
Tu Madre.

Amor incondicional
Tu piano.
Comunicación conmigo mismo
La música.
Comunicación con los demás
La educación.
Desarrollo
El jazz.
Ser libre
El merengue.
Hay que respetarlo

¿Que prefieres?
¿Thelonious Monk o Duke Ellington?
Un híbrido de ambos
¿Merengue o bachata?
Merengue
¿Bailar o cantar?
Cantar
¿Tambora o Acordeón?
Tambora
¿Guitarra o violín?
Guitarra
¿Escribir música o interpretar la música?
Interpretar la música que escribo

1 comentario:

Fernando dijo...

Alexis,

Excelente entrevista!!!

Te felicito, buenas preguntas, buenas respuestas. Frescura, soltura y claridad. Pasión por doquier!!!

Un abrazo,

Fernando Rodriguez
Jazz en Dominicana