miércoles, 28 de octubre de 2009

(Alexis Méndez)
La semana pasada pasé por un episodio que me hizo sentir muy mal. Recibí un correo de una señora en cuyas líneas preguntaba quien era yo y con que derecho yo le enviaba cosas a su correo sin autorización.
La verdad es que aún no sé como llegó el correo de esa persona a mi lista, por lo que después de unos minutos de reflexión, le escribí ofreciendo mis disculpa y asegurándole que los correos de MUSICA MAESTRO, no volverán a llegar a su bandeja de entrada. Pero la señora, ¿o señorita?, no se conformó con mi respuesta, sino que más atrás llegó un segundo mail donde me decía que por error le envió copia del mensaje a un compañero de foro, así que esperaba que yo no me atreva a enviarle mensajes a este. Más atrás, con copia a ella, su compañero envió unas líneas en la que mostraba susto, porque pensaba que yo era otro de esos que había entrado a su foro sin autorización. Seguido de ese, la señora respondió, con copia a mí, diciendo que yo era uno de esos atorrantes que mandaban cosas para infectar computadoras, etc.
Fue una tarde suficientemente gris, quizás negra para amargarme el resto del día y sobretodo porque los correos que acostumbro a enviar, llegan con la intensión de informar y denunciar todo cuanto tenga que ver con la música, además de las actividades del espacio radial, dentro y fuera de cabina, las cuales llevan el mismo propósito que mencioné primero. No obstante, entendiendo que esa persona tiene legítimo derecho a exigir que no le manden información.
Desde que entré a la radio, estuve conciente de que la Internet iba a ser mi mayor aliado en la difusión de la identidad musical caribeña y en otros contenidos que me han venido ocupando. También estoy conciente de que esta ha venido utilizándose, de manera despiadada, para dañar mentalidades y estado de ánimo, lo que es más significativo que los virus que ha diario destruyen miles de PCs. Es una línea muy débil la que divide los buenos y los malos los propósitos que llegan a través de los correos masivos, por lo que la decisión de evitar cualquier mal rato, está tomada.
No más correos masivos por parte de MUSICA MAESTRO. A partir de ahora estaré colocando la información en los diferentes foros, además de hacer uso de las diferentes redes sociales a las que pertenezco, como Twitter y Facebook, entre otras. Ya en una última opción, elaboraré una lista de personas que deseen que los correos les lleguen.
Con esta decisión, no les estoy pidiendo que dejen de enviarme todo cuanto deseen. Yo sabré diferenciar lo bueno y lo malo, lo que me interesa y lo que no. Y sobretodo, tengan por seguro que de mí tinta y boca no saldrán una palabra que atropelle a nadie por esta acción.
Finalmente, quiero extender mis disculpas, si en algún momento, mis opiniones llegadas a través de la Web, por correo u otra plataforma, les han hecho pasar un mal momento.

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