El libro Salsa desde mi balcón. Relatos y alegatos de un melómano ha
generado reacciones, textos que declaran los aciertos de su autor, Alexis Méndez,
quien plasma la historia de una pasión salsera que nace en los barrios de Santo
Domingo, partiendo de experiencias personales y pasando por una seria
investición que incluye análisis de una discografía ensencial y arduo trabajo de campo.
Puede leer las consideraciones de
algunos entendidos en el quehacer literario y la investigación de la música AQUI.
A pesar de haber calmado el
torbellino de la discriminación, aún soplan fuertes vientos que señalan a la
bachata. Gente acomodada en su olimpo, con nariz e intelecto tan egoístas como
erguidos, continúa negando la realidad, sin darse cuenta que con ello ignoran
que los pueblos tienen identidad. Lo dicho pudo comprobarse en la XVIII Feria
Internacional del Libro realizada en la ciudad de Santo Domingo, donde habitó
un Pabellón de la Bachata, el cual fue objeto de desprecio por parte de una
minoría, que en su necedad insiste en la no aceptación de esta forma de
abordar la música, viva creación de la mayoría.
Acudí al llamado del Viceministro
de Creatividad y Participación Popular, señor Juan Tomás García “Tommy”, para
diseñar un programa académico y de animación que vincule esta expresión con la
identidad de nuestro pueblo. Así lo hice. Con el apoyo de Tommy y el cantautor
Víctor Víctor, y por supuesto del Ministro de Cultura, señor José Antonio Rodríguez, dicho Pabellón se convirtió en un importante foro de debates. Uno muy interesante fue generado por el novel escritor Edwin Castillo, quien se niega
rotundamente a reproducir algunas frases, como aquella que corea que con Juan Luis Guerra o
Romeo Santos, la bachata se ha refinado, asegurando que esta es otra de las
tantas maneras que utilizan algunas personas de la clase media-alta para
pisotear a los pobres, sin que se note atropello. Además se realizaron charlas
de alto valor socio-antropológico como la de Manuel Arias, encargado del
departamento de Historia Oral del Archivo General de la Nación, quien construyó
una geografía bachatera, ubicando los pueblos donde nacieron los intérpretes
más importantes, y haciendo un trazado demográfico de los primeros barrios de
Santo Domingo donde se escuchaban esos primeros boleros que fueron germen de la
bachata.
Actividades como las mencionadas
se unieron a otras charlas, como la de Xiomarita Pérez, quien además realizó dos
módulos introductorios para aprender a bailar bachata; también figuraron algunos talleres
de apreciación, que me tocó dar a niños y adolescentes. Además contamos con la
presencia de protagonistas de la historia, tales como José Manuel Calderón,
Ramón Cordero, Idilio Paredes y Luis Segura, quienes aportaron sus testimonios
y deleitaron a decenas de personas con algunas de sus canciones.
Todo aquello fue debidamente
documentado, en audio, audiovisual y fotografía, gracias al esfuerzo de Alex
Quezada, co-productor de Música Maestro, quien se constituyó en un fiel
colaborador. Otros que se unieron al esfuerzo fueron el artista visual José
Mercader, quien cedió una muestra de caricaturas de algunos bachateros, las que
conformaron una galería muy particular. También vale mencionar al equipo de
edecanes y asistentes de la feria, encabezado por Nancy Vizcaíno. Estas personas hicieron suyo el proyecto.
Ahora, pregunto yo, ¿Se puede
decir que un trabajo como este no es serio?, ¿Se puede asegurar que el mismo no
contribuye a educar y a la valoración de nuestros signos de identidad?
Desafortunadamente, algunas voces lo hicieron, y hasta desacreditaron la Feria,
poniendo como ejemplo “el relajo” que constituía el Pabellón de la Bachata. Pero
lo más penoso, es que nunca entraron al mismo, ni siquiera pasaron por el
frente. Simplemente sintieron que la palabra bachata hacía ruido en su universo,
y en su afán de enlodar, lanzaron absurdas y desfasadas críticas.
Para bien o para mal, La Feria del
Libro ha ido más allá de los libros y las actividades de leer y escribir. Hoy
tenemos que hablar de una concentración donde convergen diferentes áreas del arte y la
cultura del pueblo dominicano, y de otras que se suman a la interacción. Puedo
entender que se quiera volver al concepto primario, y que el evento sea
exclusivo de publicaciones. Lo que no me llegará cuadrar son las maneras cerradas
y nefastas de algunas élites, que entienden que la cultura de un pueblo solo vive entre estanterías, tinta y papel.
Finalmente, como la bachata es
resultado del pueblo- el triunfo de los pobres, dijo Luis Días- al pueblo
también le dimo su momento. Mejor no pudo concluir el programa, que abrió un
micrófono para todo el que quería entonar un tema, y descargar sus deseos a
través de su voz. Allí llegaron mujeres y hombres, niños y niñas, todos
cantando y contando sus realidades, bailando y sonriendo ante el dolor que
sugiere la marginalidad y que bien se representa en cada bachata.
(Por Alexis Méndez) programamusicamaestro@yahoo.es @alexis_mendez Esa mañana desperté con mis
fetiches. Esperaba que como cada jueves de la semana mayor lloviera, al tiempo que chantajeaba a mi abuela, recordándole que las Habichuelas con Dulce le daban
magia al día. Todo lo imaginaba como cada año, hasta que las redes sociales me
cambiaron el panorama, anunciando el trágico accidente de Cheo Feliciano.
Aquel 17 de abril fue diferente y
doloroso. Cheo tenía más admiradores de los que yo suponía, lo que se manifestó
en tristeza colectiva en toda América Latina y más allá.
A pesar del asueto, tocaba
reunirme con Alex (Quezada) para encaminar un proceso creativo pendiente; pero
eso tuvo que esperar, pues había que planificar un homenaje póstumo con las
canciones del más romántico de los soneros y el más sonero de los románticos.
Ya Julio (Virdes) había llamado para preguntar si era cierto todo lo que leía
en Facebook, y la radio no paraba de tocar temas como “Amada mía”, “Juguete” y
“Mi triste problema”.
A la partida de Cheo se le unió
otro gran y querido viajero. La televisión terminaba de arruinarnos, anunciando
que perdimos a Gabriel García Márquez. Entonces si se puso gris el cielo, no sé
si de alegría porque recibía a dos caribeños tatuados entre los afectos de la
mayoría, o porque la tierra perdía a dos grandes iconos contemporáneos, del
canto y la literatura…contadores de historias y del sentir de una región.
Con almas impactadas, llenas del
vacío, finalizamos la jornada. Entonces acudimos a un nuevo monitoreo de la
Web, la que vimos repleta de post de canciones de una de las grandes
intérpretes dominicanas de todos los tiempos, y una frase que corría como pólvora:
La tarde está llorando y es por ti. ¡Mierda, también falleció Sonia!, dije molesto
y lleno de pecado. Julio volvió a llamar, Alex volvió a sintonizar la radio, la
que tocaba el tema del referido
estribillo, una de las tantas baladas que inmortalizó a Sonia Silvestre: Por
qué llora la tarde.
Aquel jueves terminó con un
respiro ante tan extendido ahogamiento. Lo de Sonia fue un rumor, y al enterarnos sacamos momentánea sonrisa, a pesar de que esta permanecía en estado de gravedad. Ya para el viernes todo estaba listos para entrar en Cabina el domingo, con un especial del
cantante de Ponce y algunos audios del escritor de Aracataca, en los que
enfatizaba las vinculaciones entre sus textos y la música. Llevábamos una loca
consigna que mezclaba el título de una salsa que Tite Curet hizo para Cheo
Feliciano y el fragmento inicial de la novela 100 años de soledad: Sobre una
tumba humilde, el Coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde
remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.
Finalmente, el especial de radio
tuvo sus modificaciones, pues el desenlace de Sonia Silvestre en esta vida
llegó el sábado santo.
Cuando el reto de un autor es crear
canciones con episodios de la vida simple, o capturar lo tangible con cierto
destello de misterios, Louisiana, en el sur de Estados Unidos, ofrece los
ingredientes. En el imaginario colectivo, su amplio paisaje se presta como el
entorno ideal; lleno de leyendas en noches de calor, que describen innumerables
historias de supervivencia y trabajo, con cuerpos sudados en incesantes bailes
con olor a alcohol y sexo; con noches de estruendosos sonidos, y otras de
profundo silencio que un acorde de armónica suele interrumpir. Así lo podemos
comprobar al enfrentarnos al álbum St. Amant Sessions, del
guitarrista norteamericano Peter Novelli.
El
blues con los diversos matices de su universo sonoro, se manifiesta con
la pasión de su voz, en el cuidado de sus arreglos, en el nivel de producción
del material, desde lo físico hasta lo que se escucha en sus once temas con
precisa duración, en donde solo dos de ellos superan los cinco minutos. Estos,
al igual que la distribución de los mismos en el cuerpo del álbum, trazan una
ruta emocional bien delineada para el oyente, al ir desplazándose de manera
fluida.
El poblado de St. Amant (o Saint
Amant), situado en los contornos de New Orleans y Baton Rouge, fue escenario de
las sesiones de grabación donde se captó la magia que trae Novelli. El tema “Luoisiana Sunrise”nos engancha de
entrada con un vigoroso acorde de guitarra, que de principio a fin pretende
exhibir las cualidades del ejecutante, y logra su propósito. Sin importar que
nos recuerde- de manera inevitable- una chispa de Guns N´Roses, al tiempo que plantea un discurso en torno al cual gravita el resto
de la banda.
Así se abre este trabajo, planteando
una diversidad que transmite la sensación estimulante de un transitar y
amanecer en carretera. La evocación de los placeres del paladar surge con el
instrumental “Boudin”, y por igual, las habilidades de los
músicos establecen un dialogo de buen ambiente. Este parece ser el propósito de
este tema, al tiempo que busca explorar y generar sonrisas.
El corte “Je ne sais quoi” nos brinda los
colores de un acordeón que se manifiesta en un mood incesante, reafirmando la mezcla de historias de madrugadas,
de bares y otros espacios, por momentos íntimos o abiertos, con relatos de
personajes impactados por la rutina o la frustración, en su búsqueda constante de
una ruptura u oportunidad.
Otra pieza muy bien lograda, es un
relato de luna llena con atmosfera de Voodoo a orillas del río Mississippi. Con
tono sombrío y vocalización en cascada que se acopla a su base melódica, así
transcurre “Spirit passing by”, en el cual entra en juego una poderosa y extensa
ráfaga de guitarra, mientras otros elementos complementan el toque de misterio.
Como en todo álbum de blues, Peter
Novelli también se ocupa de honrar íconos y legados. La inevitable referencia a
la emblemática calle Bourbon, se hace presente con el tema “Bourbon Street Blue”. Con tono melancólico e intimista, el autor aborda
la primera parte de esta propuesta solo acompañado de su guitarra acústica y
luego se une la banda sin afectar la carga emotiva de la pieza.
Como muestra del buen balance en la
estructura orgánica del repertorio, el corte “Woman in my Dreams”, logra su propósito de elevar el nivel
rítmico, sugiriendo al oyente a disfrutar de la ilusión y la esperanza.
Las inquietudes del autor se deslizan
en variados senderos de sus historias y sus composiciones, confrontando
preguntas, respuestas, anhelos y dudas, como en “Write a Story
in your Mind” o buscando tonos más relajados como sucede con “Thinkin´or Drinkin´”, o quizás
proponiendo bandas sonoras para tomar el guía y atravesar distancias con los
temas “Shreveport Stomp” y la multicolor “I-10 Boogie”.
Finalmente el cierre se reserva para “Zydeco Ride”, con un vivaz hibrido de la tradición musical
cajún y elementos del blues, poniendo a nuestro alcance otra muestra de pureza
autóctona y de la riqueza de Louisiana.
La banda:
Peter
Novelli (voz, guitarra acústica y guitarra eléctrica)
Chris
Senac (bajo) yBrian Brignac (bacteria y percusión)
Kevin
McKendree (piano, órgano hammond B3, wurlitz),
Fotos: Joseph Crachiola y Pedro J.
Bonilla
Tracklist
1-Louisiana Sunrise
2-Boudin
3-Je ne sais quoi
4-Spirit Passing by
5-Bourbon Street Blue
6-Woman in my Dreams
7-Write
a Story (in your Mind)
8-Shreveport Stomp
9-Thinkin´ or Drinkin´
10-I-10 Boogie
11-Zydeco Ride Peter Novelli visita la cabina de Música Maestro
La Dirección
Nacional de Folklore, dependencia del Ministerio de Cultura, celebrará el
próximo martes 10 de febrero el Día Nacional del Folklore 2015, con la
realización de un taller sobre cultura tradicional y popular en el distrito de
Villa Trina del municipio de Moca, impartido a una población de unos 200
estudiantes de nivel medio de la Escuela Ulpiano Córdova que desarrolla un
programa de tanda extendida.
El director
de la DINAFOLK, Edis Sánchez, antropólogo, músico estudioso de nuestro
patrimonio cultural inmaterial (PCI) manifestó que ante la coincidencia de la
fecha con el Mes de la Patria y los carnavales nacionales ha preferido promover
el aspecto formativo, especialmente
entre las nuevas generaciones de diversas comunidades del interior del
país, destacando nuestros valores identitarios, con ocasión de la celebración
del Día Nacional del Folklore, porque desde estas instancias, además de indagar
sobre las costumbres y tradiciones que todavía perduran, con estos talleres se
fomenta el apego y la revalorización de los símbolos y tradiciones dominicanas.
Igualmente,
Manuela Féliz, profesora de danzas folklórica y subdirectora de la DINAFOLK,
como parte de las celebraciones con ocasión del Día Nacional del Folklore, a
solicitud de la Dirección del Centro de Excelencia Salomé Ureña de Henríquez, dará una
conferencia interactiva, titulada “Baila”, acerca de culturas y folklore
danzaria, el próximo lunes 9 de febrero
del presente año.
La coordinación
del taller en la localidad está a cargo del profesor de música Carlos Manuel Padilla Martínez que dirige una banda
de música correspondiente al programa de Escuelas Libres del Ministerio de
Cultura, por lo que está interesado en incluir en el repertorio de la
agrupación música tradicional dominicana y motivar la creación de otra banda de
música con estudiantes de la Escuela
Ulpiano Córdova donde imparte clases de música y que dirige Altagracia Espinal.
El programa
incluye conocimientos generales sobre folklore, los estudiosos del mismo,
instrumentos musicales y objetos de interés folklóricos; bailes y música
tradicional dominicana de las diferentes regiones del país, juegos,
características de los diferentes
carnavales y máscaras, artesanías y de otras expresiones tradicionales como
creencias, religiosidad y la importancia de la investigación y
preservación de nuestro patrimonio.
Por qué el 10 de febrero es Día Nacional del Folklore
El día 10 de febrero fue escogido para la celebración
del Día Nacional del Folklore en virtud del Decreto 173-01, emitido por el
Poder Ejecutivo en el año 2001, porque
en esa misma fecha del año 1884 el periódico El Eco del Pueblo, de
Santiago de los Caballeros, en su edición número 97, se publicó una carta bajo
el seudónimo Valle de Gracia, en la que apareció por primera vez el vocablo
folklore. Y el 22 de agosto es Día Mundial del Folklore porque en esa ocasión,
en el años 1846 William John Thoms, estudioso escritor y arqueólogo de
Inglaterra, publicó la palabra folklore en la revista londinense Atheneum,
número 982, usando el seudónimo Ambrose Merton.
En cine,
la palabra no debe suplantar a la acción; los personajes deben exponerse con el
conflicto y el conflicto debe avanzar con el ritmo del montaje. cuando eso se
logra de forma adecuada, el espectador queda atrapado. Ciudadano Kane, The Wild Bunch
y JFK
son obras cumbres de la cinematografía universal por que el montaje, ese
elemento también conocido como edición, es una de sus mayores cualidades. Exponer evasivas versiones de largos
interrogatorios de un fiscal a varios sospechosos, por mas interés que tenga un
guionista o director por denunciar a un régimen represivo como el del
presidente Joaquín Balaguer, puede dañar la obra y aburrir a un público que ya
tiene y conoce referentes narrativos logrados con maestría como los de 12
Angry Men,Apocalipsis Now, Goodfellas y Sospechosos Habituales.
Hemos
hecho un ejercicio de tolerancia al enfrentarnos a 339Amín Abel Hasbun, la
película de Etzel Báez, quien de
forma tediosa y extensa, hasta llevarnos al hastío, luce más interesado en releer
oficios y memorándum, que en mostrarnos una pizca del accionar y el ideario del
malogrado personaje, en sus pronunciamientos y luchas universitarias, en su
interés por un cambio del estado socio-político en su momento vital. Y eso sí
era necesario para suplir la información que orientaría al universo de
espectadores que no saben por qué han ido a matar a ese hombre.
Los
gobiernos de Balaguer, sobretodo el llamado periodo de los doce años (1966–1978), están llenos de historias factibles para ser
llevadas al cine, pero estas deben hacerse sin el delirio obsesivo de
guionistas y directores y sin estéticas pretenciosas y manipuladas que busquen
crear metáforas que en su afán por denostar al gobernante, terminan luciendo
como baratas utilerías teatrales mal puestas. Decorar de manera pulcra y
ordenada, la humilde casa de la víctima y luego todo lo contrario en la oficina
del fiscal, con archivos oxidados y desvencijados, con cuadros mal colgados,
con biombos de lámparas doblados, es puro teatro de ideas baratas. Para que
esas metáforas funcionen en cine hay que estudiar a Chaplin y Buñuel.
El
problema de la película Amín Abel
radica en su mala edición y concepción narrativa y en su mala fotografía, donde
no parece haber tomas y encuadres planeados, y sólo se limitaron a encender la
cámara. Aún así la cinta es salvable, solo basta remontarla. Es una historia
donde lo único que brilla es el reparto de policías y el fiscal del
allanamiento, pero donde la viuda embarazada (Margaux Da Silva), frente al
fiscal (Pericles Mejía), se esfuerza más en leer su discurso contra el régimen
gobernante, que en mostrar una emoción convincente.
Amín ha
sido asesinado otra vez al desperdiciarse esta oportunidad que poco muestra
sobre su persona, en una obra que, a mi entender, no contará con el buen rumor
que la recomiende a quien no la haya
visto aún.
Santo Domingo, Noviembre 2014. Trás la exitosa primera parte de la Temporada 2014 de Las Noches de Jazz en La Zona celebrada en los meses de Abril, Mayo y Junio del 2014, el públco amante de la zona, de la música y de la cultura han estado esperando por minuto el anuncio del inicio de la segunda parte de Temporada 2014!!!.
El primer concierto será el jueves 4 de Diciembre de las Noches de Jazz en la Zona estará a cargo de Josean Jacobo & Tumbao. Josean y su cuarteto entregaron un gran y apasionado concierto el pasado 15 de mayo ante casi 1,700 personas. Otoniel Nicolás en batería, Esar Simó en el contrabajo y Jarrengton De León en percusiones acompañan al pianista y compositor en un repertorio lleno de Latin Jazz/Fusion con armonías y melodías complejas y abiertas, pero de ritmos contagiosos provenientes de África, América del Sur, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Brasil y Estados Unidos. El grupo explora ritmos caribeños y africanos mezclados con el Jazz. Un concierto, en una noche… que sencillamente – no se pueden perder!!!
El evento situado en un ambiente Lounge en las Escalinatas de la Calle El Conde de la Ciudad Colonial comenzará puntualmente a las 8:00PM y tendrá la entrada libre.
Durante los eventos que conformaron la pasada temporada el público abarrotó Las Escalinatas de la Calle El Conde, promediando 1,300 personas en cada una de las fechas, disfrutando grandemente de las variadas y apasionadas ofertas entregadas por las agrupaciones: Jordi Masalles Quartet, Ernesto Núñez Quartet, Eric Litman & Wavelength, desde Santiago el Piña Duluc Project, Josean Jacobo & Tumbao, Joshy & 4 Jazz, Oscar Micheli Band, Joel Rosario Quartet, Juan Fco. Ordóñez & Amigos, desde EEUU el Corey Allen band y el gran cierre a cargo de Jordi Masalles & Tiempo Libre, entre otras.
Estos conciertos forman parte del Plan de Animación turística cultural, que ejecuta el Programa de Fomento al Turismo Ciudad Colonial de Santo Domingo MITUR-BID para el mes de Diciembre bajo la dirección de Colonial Sounds by Jazz en Dominicana. Y, ahora se dará formal inicio a la segunda parte de la Temporada 2014, que en esta fase contempla el trimestre de Diciembre 2014, enero y febrero del 2015.
Si bien
desde fuera, la República Dominicana es vista como paraíso de arena, sol y
playa, también es cierto que en torno a esos atributos, se concentra la miseria
humana, en donde miles viven historias que si todas se escribieran y lanzaran a
la pantalla, se convirtieran en bofetadas capaces de borrarnos la sonrisa. Dólares
de Arena, es un filme que nos retrata, reflejando con dureza esa franja
que subsiste como mercancía de placer o zombies emocionales. Con sus personajes
desarraigados, de miradas esquivas y diálogos evasivos, donde unos explotan y
compran a otros que no tienen más alternativa inmediata que la de venderse al
turista de turno.
Los
directores Laura Amelia Guzman e Israel Cárdenas, dominicana y mejicano,
respectivamente, han retornado a la provincia de Samaná en donde también
enmarcaron parte de su película Jean Gentil, con sus lluvias y cocotales que cortan el viento, con su mar que
ruge hasta convertirse en otro personaje y con el ruido habitual de
motocicletas que van y vienen. Esta vez, el cancionero de bachatas, ya
antológicas, de Ramón Cordero se
proyecta en otra dimensión- incluso él mismo en pantalla- como banda sonora que
subraya y complementa el anhelo y desgarro de unos personajes atrapados en un
círculo vicioso.
Ya vista
como un icono del cine universal, Geraldine
Chaplin muestra sus pecas y arrugas, y se ha desinhibido, esta vez para
interpretar a una turista francesa de preferencia lésbica, obsesionada con la
joven pueblerina Noelí, (Yanet Mojica), quien ha accedido a las pretensiones de
la primera y la utiliza como fuente de ingreso mientras sostiene otra relación
con un holgazán joven de su mismo entorno y condición. El interés de la anciana
por la joven, confrontará con otros eventos que entre tragos y bailes
construyen una línea de decepción y reacciones, para ir afrontando la triste
realidad de aquel círculo, captada con una efectiva fotografía de Jaime Guerra
e Israel Cárdenas, que se erige como otro de los mayores valores de la cinta,
constantemente acentuada con bachatas de la primera generación.
Si por
muchos años nos quejábamos de que el llamado cine dominicano no había captado
la identidad de lo que somos para llevarlo a la gran pantalla de manera
convincente, esta vez se ha dado un gran paso. Dólares de Arena, coproducción con México y Argentina, tiene en
esencia mucho de eso que somos, y de lo que muchos viven y hacen, como
individuo o colectivo.
Esta historia,
con un estilo de montaje que por momentos pasa de manera brusca entre un
ambiente y otro, al igual que entre música, ruido y silencio, no es
complaciente, no es una tarjeta postal de aquel paisaje paradisiaco, aunque
esté ahí mostrado, más bien para establecer las cualidades y carencias de uno y
otro. Estamos ante una gran película, conmovedora y penetrante. Ese es el buen
cine, el que señala y pone el dedo en la llaga.
Por su puesto que lo he sabido; pero ahora lo reafirmo, me pongo de frente con esa realidad
que todos, incluso los que suelen bombardear discriminación, deben endosar. El
asunto es que, entre el colorido musical que ostenta el pueblo dominicano, la
bachata se erige como una de las expresiones que mejor lo representa, dentro y fuera
del país.
Y precisamente de bachata está
plagada la producción “Dólares de arena”, que anda recorriendo los cines
dominicanos y festivales por diferentes partes del mundo, reflejando una realidad que habita en la República Dominicana. El
veterano intérprete Ramón Cordero, cuya obra es viva esencia primaria de
este tipo de canción, es el protagonista musical de la cinta. Sus temas abarcan
un alto porcentaje de la banda sonora planteada, magnificando un discurso
cinematográfico respetable.
Es la música de la marginalidad, de la tristeza (aunque se pretenda
cantar alegría), la que suena como vive la mayoría, y que en esta producción tiene una participación orgánica. Estos temas
son tan importantes como las excelentes actuaciones y las magistrales fotografía
e iluminación de esta película.
La
inauguración de la octava edición del Festival de Cine Global Dominicano, que trae a México como país invitado, se dio
acabo la noche del pasado martes, 11 de noviembre, en el Teatro Nacional
Eduardo Brito, con la cinta “Dólares de Arena”, coproducción de Rep.
Dom, Argentina y México, con la presencia de sus directores Laura Amelia Guzman
e Israel Cárdenas, y su protagonista
Geraldine Chaplin. Además, se dieron aperturas simultaneas, el miércoles 12, en
las ciudades de Santiago, Puerto Plata, Nagua y Barahona, con las películas “Esclavo
de Dios” (Venezuela), “El Rayo” (España), “Mr.
Kaplan” (Uruguay-España-Alemania) y “Marsella”(España)
respectivamente. Ayer jueves iniciaron los ciclos de conferencias y charlas
didácticas que este año tendrán lugar en la Cinemateca Nacional, el Instituto
Tecnológico ITLA y UNAPEC, y también las proyecciones regulares que transcurrirán
hasta el día 19.
Cuatro
salas del Palacio del Cine en la plaza Blue Mall de Santo Domingo se han
establecido como el punto principal de proyecciones de la capital. Ayer a las
5:30 de la tarde, contó con sala llena el documental “El Gobierno Honesto
del Profesor Juan Bosch y el Fatídico Golpe de Estado de 1963”, del
recién fallecido periodista y productor de televisión Emilio Herasme Peña.
Hago el señalamiento de la sala llena, porque tuve que sentarme en los escalones
al igual que otra docena de jóvenes, de tanta gente que entró, no por sus grandes cualidades, sino porque
era la única exhibición en ese horario, pues todo lo demás iniciaba a las 7:00
pm; y es que en esencia este material de 86 minutos, adolece de elementos visuales que lo haga atractivo, sobretodo ante las nuevas
generaciones de espectadores. Más bien su mérito descansa en el histórico
discurso de toma de posesión del presidente Bocsh y el complot militar,
intercalado con las puntualización del locutor-narrador, recortes de periódicos
y pietaje de video. Me causa suspicacia la valoración a priori y lo largo del
título (algo de lo que México abusó durante varias décadas hasta saturarnos), también
estos fragmentos de entrevistas planas de televisión (típicas de la franja
UHF), a varios militares e historiadores, puestas en una línea gráfica
atrasada, y pálida, con edición monótona y escasa musicalización; en resumen,
algo muy pesado de digerir.
Ya sobre
las 7:00 pm se animaron el lobby y los pasillos, y el público empezó a
distribuirse entre las salas y las propuestas de la noche. Coincidimos con
varias figuras de la “industria local” que optaron por el dos por uno
de la sala seis, con el corto mejicano de diez minutos “Amateur”,
introducido por el Director General del Festival, Omar de la Cruz, y motivado
con la presencia del Embajador de México, José Ignacio Piña, y de su
director-productor Arap Bethke. Con su relato del ladrón estúpido y
chica atrevida, Amateur cumple con su propósito de provocarnos con una
ligera sorpresa y una sonrisa al final.
De inmediato (7:30 pm) con la presencia de su
director y guionista Rafa Lara, la película, Labios Rojos,
tomó la pantalla con la trama de un publicista (Jorge Salinas) envuelto entre
picardía erótica y disfunción sexual. Sin más pretensiones que las de
aprovechar las dotes y carisma del galán protagonista de decenas de novelas, la
cinta logra sus intenciones hilarantes, destinadas a un público que no necesitara
usar sus neuronas.
Y el plato
fuerte de la noche, a nuestro entender, fue “Cesar Chávez”,
aunque al encuentro con esta cinta solo acudimos unos quince espectadores, para
apreciar esta etapa de maduración que ya puede exhibir el joven actor y
director mejicano Diego Luna, y para acercarnos a la icónica figura del
líder sindical al cual hace homenaje y que impactó el ámbito de derechos
civiles y otras reivindicaciones de los trabajadores agrícolas desde los campos
de California en los años 60. Con un
convincente reparto de lujo, encabezado por Michael Peña, América
Ferrara, Rosario Dawson y John Malkovich, la cinta ambientada en soleados
paisajes y productivos campos, con su atmósfera de represión policial y abuso
de los patrones- donde un día de trabajo valía dos dólares y estaba vetada la
palabra Huelga- combina pietaje de video original donde intervienen
figuras jóvenes como Robert Kennedy y Ronald Reagan en los conflictos de debate
y todo el impacto hacia otros Estados e inmigrantes trabajadores que sufrían
las mismas condiciones que Chávez y su grupo denunciaban, y finalmente
cambiaron. Por coincidencia, tras el triunfo de los huelguistas, Robert Kennedy
fue asesinado.