Tanto YouTube, como mi limitada colección de música popular brasileña me permitieron disfrutar de los temas de Vinicius de Morae, como forma de celebrar el centenario de su natalicio. Fueron varias las propuestas: Vinicius con su guitarra, Vinicius y Tom Jobim, Vinicius y Thoquino, otros cantando a Vinicius. En medio de aquel ejercicio de auto-complacencia, una vez más me detuve encantado en el famoso álbum que abrió las puertas para que la bossa nova fuera conocida en todo el mundo. Otra vez me enamoró el disco “Getz / Gilberto” del saxofonista estadounidense Stand Getz y el trovador brasileño Jao Giberto. Escucharlo cada cierto tiempo me hace re-descubrirlo, lo que reafirma mi admiración por él, pues lo considero una obra maestra. Pero además me transporta a mi niñez, cuando este me doblaba la edad y me acompañaba en algunas reuniones de jóvenes militantes de izquierda de mi barrio, y en las que mis años no me permitían más que colocar alguna música al fin...