(Por Alexis Méndez). Escuchar la música preferida a solas, es necesario para un melómano; pero escucharla y conversarla entre amigos y conocidos es fascinante…mucho mejor. Es lo que creo, sobretodo porque en tal ambiente, uno saca a flote emociones y razones. Es exactamente lo que ocurrió; emociones y razones se cruzaron entre un grupo de melómanos que compartieron-entre ellos y entre un público que le acompañó-algunas rarezas y preferencias del jazz caribeño. El encuentro se dio acabo en el local de la Asociación de Cronistas de Artes (ACROARTE) en la ciudad de Santo Domingo, llevó por nombre “Escuchando nuestro jazz” y formó parte del proceso previo al IV Congreso Internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe (MIC IV), que trae el tema “El jazz desde la perspectiva caribeña”. Puedo asegurar que fue una actividad que rompió esquemas. Lejos de la formalidad, prevaleció un ambiente jovial donde todos se quitaron el ropaje de cronista, de radiodifusor, de músico, de coleccionist...