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Ellas, entre el jazz y el son

(Por Alexis Méndez).
programamusicamaestro@yahoo.es
@alexis_mendez

Me atrevo a decir que ningún repertorio supera la trascendencia que ha tenido el latinoamericano. Por supuesto, me refiero al del siglo XX, donde grandes composiciones emprendieron viajes territoriales y generacionales, siendo objeto de interesantes adaptaciones. Cada quien ha tomado del amplio menú, y cada quien lo ha moldeado de acuerdo a su manera de expresar, incluso a sus posibilidades.

Y hablando de posibilidades, el viernes 1 de agosto fui testigo- en el espacio Fiesta Sunset Jazz del Hotel Dominican Fiesta- de una presentación en el que un grupo de mujeres demostraron sus talentos individuales, combinados con la formación académica que cada una ostenta, para presentar una propuesta donde una respetable muestra del mencionado repertorio se unió a algunos estándares del jazz, para regalarle a los presentes una noche inolvidable, sin líneas divisorias- como a mí me gusta- porque la buena música entra en un solo género...no tiene edad.

Dije regalo. Pues si; de otra manera no se le puede llamar a la especial noche que ofrecieron Claudia Reyes (percusión), Marlene Mercedes (teclado), Nayadé Macea (saxo alto) y Rocío Damirón (bajo), a quienes se unieron la oportuna guitarrista de Liana Polanco, cuyo despliegue protagonizó algunos de los más vivos momentos de la noche, y el violín de Mayreni Morel, cargado virtuosismo, al tiempo de motivar al bailar.  

El nombre del grupo habla de por sí solo: EJazzSon. Tienen una manera diferente de abordar los ritmos caribeños, la bossa nova y el jazz, con planteamientos introductorios que sutilmente te encaminan a la melodía en cuestión, y sin dejar de lado el elemento de la improvisación, que tanto cautiva cuando se domina como ellas lo hacen.

La participación de Claudia en el bongó, campana, cajón, vibrafono y otros juguetes; junto al bajo de Rocío, fueron la base perfecta, alfombra que permitió el desplazamiento de los acordes del teclado (en ocasiones órgano, en otras piano) de Marlene, las oportunas participaciones de Liana y la participación Nayadé, cuyas interpretaciones se encargaron de activar las emociones del público, con el delineamiento de cada tema, y vibrantes solos.

La noche transcurrió entre una selección de los universos del son con Cachita, Lagrimas Negras, Son de la Loma, El Manisero, Chan Chan y Mandiga (Bilongo); del bolero con Piel Canela, Bésame Mucho, Siboney y Quizás Quizás; de la salsa con El Cantente y La Esencia del Guaguancó; y de otras composiciones de alta valoración en todo el mundo- hoy con estatus de clásicos- Summertime, Mañana de Carnaval, Autumn Leaves, Afro Blue y Oye Como Va. Todos estos temas permanecieron bajo la sombrilla de la fusión y la experimentación, uniendo preferencias. 

Y como decimos los dominicanos, llegó La Ñapa, un extra que agudizó el deseo de pasar toda la noche con ellas. Luego de pedir otro y otro, el verdadero final lo coronó Compadre Pedro Juan, y Quien Será (Sway), para alcanzar la satisfacción de todos. 
Yo también quedé satisfecho. Sin embargo, siento que esta agrupación me puede (nos puede) dar más…mucho más. Veremos si el tiempo me da la razón. Toca dar seguimiento, pues EJazzSon, es una propuesta interesante.     

Foto: Alexis Méndez.





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