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Es una lástima que los anillos y el amiguismo, que tan común y folclórico se han vuelto entre los dominicanos, no permita que el senado pueda estar mejor ubicado acerca de la carrera del maestro de la salsa.
Es inconcebible que el senador Sánchez Roa, el cual aplaudimos por su buena fe, no pueda encontrar un asesor que pueda escribirle, o concensuar con él, la semblanza de Johnny Pacheco, para no tener que leer un texto de Wikipedia, con todo y los errores que aparecen en el famoso portal. A eso, súmenle los errores que tenían los considerandos que llevaron a la resolución.
Ojala y el Senado, así como la cámara de Diputado y las demás instancias pública del país, pueda entender lo importante que es la música para este pueblo y que actos como estos deben enfocarse en educar a nuestra gente, que baila y canta a cada momento, pero que no conoce a fondo a sus figuras de la música.
Y es que la música divierte y relaja, pero no es relajo. Urge una buena accesoria en materia musical.

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