lunes, 10 de mayo de 2010

“Es por ello que cuando al comandante de la Base Aérea de Santiago, general Echavarría, le informan de la muerte de las hermanas Mirabal, se puso de pie a la vez que exclamaba
“¡Eso no fue el Jefe! ¡el Jefe no mata mujeres!”.
Carta del señor Luis José Domínguez al Listín Diario publicada el sábado 8 de mayo del 2010
(Por Aquiles Julián)
Las personas se incriminan por lo que dicen, por lo que no dicen y por cómo dicen lo que dicen. Toda expresión puede y debe evaluarse en sus mensajes literal, implícito e inferencial, para tener una comprensión integral de lo comunicado. Dicho lo anterior, veamos cómo queda explícito el carácter criminal de Trujillo y su régimen por la anécdota que relata el señor Luis José Domínguez.

Al exponer que el “general Echavarría” (infiero que se refiere al general Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría, mismo que autorizó el ataque a la Base Aérea de San Isidro que forzó la salida apresurada de la familia Trujillo y algunos de sus cercanos colaboradores del país en noviembre del 1961), al enterarse de la muerte de las hermanas Mirabal exclamó: “¡Eso no fue el Jefe…! ¡El Jefe no mata mujeres!”

¿Por qué tendría el general Rodríguez Echavarría que decir esa expresión? ¡Porque sabía el carácter criminal del régimen al que servía!: Era un régimen que mataba, era un régimen criminal, que asesinaba a los ciudadanos que se oponían al mismo o, en ocasiones, como el para aquella época alto funcionario de la tiranía y posteriormente presidente constitucional de la República, doctor Joaquín Balaguer expresó en La palabra encadenada, simplemente para infundir terror.

Así que al señor Domínguez, que ha intentado una desquiciada cruzada en defensa de la tiranía, amplificando la fábula difamatoria que su esposa, la hija favorita del tirano escribió en su libelo Trujillo, mi padre le pasa como a Chacumbele: él mismo se mató argumentalmente. Admite implícitamente que el régimen de su suegro era una dictadura criminal, sólo que “no mataba mujeres”. Ahora bien, ¿era eso verdad?

Pensar con eficiencia es una disciplina que se aprende, no una facultad humana innata; tenemos el potencial de pensar, pero el pensar hay que estudiarlo, al igual que tenemos el potencial de aprender un idioma, pero hay que tomarse el tiempo y el esfuerzo de estudiarlo y practicarlo hasta dominarlo. Si no aprendemos a pensar, entonces desarrollaremos un pensamiento espontáneo, silvestre, ineficiente, empírico y, por ende, defectuoso. Establezco lo anterior porque toda expresión, incluyendo el silencio que es una manera de comunicación, si la pensamos, nos aportará una riqueza de información de gran valor.

Dicho lo anterior, pensemos. ¿Por qué el general Rodríguez Echavarría haría una exclamación semejante? ¡Y pública, es decir expresamente para que otros, sus subalternos, la escucharan y la informaran! ¿Qué motivos tendría para aquel aparente exabrupto? Veamos el contexto: La Era de Trujillo fueron 31 años en que el chisme predominaba (todavía es así en nuestro país: carreras militares se echan a perder por chismes; de ahí que a los agentes de seguridad se les denomine en la jerga militar dominicana “picochatos”, una manera de llamarles “chismosos”), y se vivía en un intento de degradar, comprometer, rebajar, incriminar, inculpar, levantar sospechas, al otro para buscar, mediante su destutanamiento la oportunidad de ascender, de brillar, de sustituir; todo lo cual era la expresión conductual de la degradación y el rastrerismo al que la dictadura nos condujo: vidas sin decoro, sin honor, sin decencia alguna, de sometimiento, de sumisión, de complicidad, de cobardía; un mundo en que todos estaban obligados por preservar una existencia rastrera a enaltecer al criminal, a lisonjear al patán, a honrar al violador, a competir en niveles de abyección con los demás.

Esa es la sociedad que el señor Luis José Domínguez nos pinta como “la más fecunda”. Una sociedad en que los padres llevaban a sus hijas con la esperanza de que el sátiro infame se encaprichara con una de ellas por las ventajas que la familia iba a derivar de que una de sus hijas fuese una “querida” de Trujillo; en que la delación era una obligación y todos se espiaban unos a otros; en que prosternarse, aplaudir, lisonjear y empuercarse de mil y una maneras eran prerrequisitos para subsistir, pues el secuestrador de San Cristobal era el mandamás, el que ponía y quitaba, el amo y señor de haciendas, vidas y honras.

Como en una sociedad tal, parafascista (el modelo fascista fue introducido por aquel infeliz pico de oro, ambicioso sin escrúpulos y corresponsable de la Era de Trujillo y sus funestas consecuencias: el licenciado Rafael Estrella Ureña, un engreído que se creía predestinado a gobernar el país, borracho de su propia baba, y que en su delirio facilitó la conspiración que terminó por entronizar a Trujillo en el poder), las expresiones se piensan y repiensan, pues un resbalón se paga con la vida, y más en las Fuerzas Armadas de Trujillo, es obvio que el aparente exabrupto del general Rodríguez Echavarría respondió a un interés personal del mismo en hacer oír y dejar saber que él se sumaba al esfuerzo de ocultar el origen y la mecánica del crimen. Una manera de no resultar sospechoso de silencio, de declarar estentóreamente su anuencia y respaldo, de evitar que por descuido otro cualquiera le gane la carrera de prosternación y ponga en peligro su posición jerárquica. Rodríguez Echavarría sabía bien que por menos un funcionario caía en desgracia.

Es un interés egoísta, si se quiere, por poner a buen recaudo el propio cuello, mandando un mensaje de obsecuencia y sumisión al capo di tutti capi tropical que ejercía su latrocinio indisputado. ¿A quién cabía suponer que el general Rodríguez Echavarría podría decir otra cosa? ¿Usted se lo imaginaría diciendo algo como : “Sospecho que el Jefe tiene que ver con este crimen”?

Es claro que la expresión del general Rodríguez Echavarría en nada tiene que ver con el crimen de las Mirabal y sí tiene mucho que ver con él, con mandar un mensaje frente a sus subalternos de encubrimiento, complicidad y obsecuencia, de lealtad en el crimen, en una sociedad que daba signos claros de descomposición.

Ahora bien, ¿mataba o no Trujillo mujeres? ¡Claro que sí! De hecho, la Era de Trujillo comenzó asesinando cruelmente a una embarazada ¿O no sabía eso el consorte de la hija del Jefe? Claro que lo sabe, claro que el señor José Luis Domínguez es 100% consciente del origen espúreo de aquel malhadado régimen. Supongo que hace fantasías sobre qué hubiese ocurrido si hubiese sido marido de Angelita sin que aquel régimen criminal se hubiese desmantelado. La perspectiva tiene que emocionarlo. El príncipe consorte de Angelita I. Gracias a los héroes del 30 de Mayo esa perspectiva se inhabilitó para siempre y los dominicanos, con las precariedades, insuficiencias, deficiencias, debilidades e inconsecuencias de nuestra democracia, avanzamos hacia niveles superiores de convivencia pacífica, de madurez democrática, de institucionalidad, pese a que los malos políticos criollos, torpes imitadores muchos de ellos del tirano, han torpeado esa legítima aspiración nacional.

La Era de Trujillo comenzó con un crimen horrendo: el asesinato de una mujer embarazada y su esposo, el escritor Virgilio Martínez Reyna. ¿Mataba o no Trujillo mujeres? ¡Mataba incluso fetos, como el de Altagracia Almánzar de Martínez! Un crimen vicioso, porque Martínez Reyna padecía una enfermedad pulmonar crónica.

Como recomiendo soportar en documentos cualquier afirmación, transcribo un párrafo del elocuente libro de Luis F. Mejía De Lilís a Trujillo, Pág. 315: “Silverio era el jefe de la Fortaleza San Luis en mayo y junio del 1930. Cuando José Estrella solicitó presidiarios expertos para la expedición a San José de las Matas contra los Martínez Reyna, él se negó a entregarlos sin consultar a Trujillo, quien le dijo por el teléfono: “obedezca las órdenes del general Estrella”. Ante lo horrible del crimen, le asaltaron después remordimientos”. Poeta y líder del horacismo santiaguero, Virgilio Martínez Reyna fue sorprendido por los matones dirigidos por aquel sicópata analfabeto y cerril que fue José Estrella (¿no le tendrán una calle dedicada, como a otros? Es muy posible. Total, ¿no hay dedicadas a Panchito Prats, Osvaldo Bazil, Virgilio Díaz Ordóñez y otros esbirros intelectuales de la Era infame?); lo sorprendieron en su cama y lo mataron a tiros y machetazos. Doña Altagracia Almánzar de Martínez, la esposa, embarazada “quiso escudarlo con su propio cuerpo de las balas de los asesinos; pero ellos no tuvieron compasión ni de su juventud, ni de sus gracias, ni de su heroísmo, ni de la criatura que llevaba en sus entrañas. Quedó tendida con heridas graves junto al cadáver del esposo. Murió al día siguiente después de abortar” (De Lilís a Trujillo, Pág. 246).

Como puede constatar el señor Luis José Domínguez, Trujillo sí mataba mujeres, lo hizo desde el comienzo mismo de sus sangrientos 31 años de crímenes.

¿Sabe su hija, la fiscal federal y abogado, que con ese crimen nefando se inauguró la tiranía de su abuelo? ¿Qué esa es la impura sangre que le corre por las venas? ¿Lo saben todos sus hijos, señor Domínguez?

Y para que tenga una idea cabal de qué tipo de régimen fue aquel que usted idealiza y promueve, le cito al ex-funcionario y ex-presidente títere de aquella tiranía nefanda, el doctor Joaquín Balaguer, más autorizado que el señor Domínguez para hablar del régimen porque fue uno de sus parteros, redactó el Manifiesto del “Movimiento Cívico”, estuvo con un mosquetón en la Fortaleza San Luis y desde 1930 fue funcionario ininterrumpido de aquella gravosa tiranía hasta facilitar su desmantelamiento, según el plan de los complotados, en 1961. En la página 92 de sus Memorias de un cortesano de la “Era de Trujillo” , Balaguer, ducho en el uso de las palabras, fue lapidario al referir el crimen de los esposos Martínez Reyna: “Con ese acto inicuo se iniciaba el terrorismo político en la “era de Trujillo”.

Demos otro ejemplo. Pantolín de Castro Beras fue militar, asignado al Cuerpo de Ayudantes Militares del tirano. En sus memorias, Trujillo y mis vivencias, narra en la Pág. 65 el siguiente caso: “…la profesora Graciosa Bobadilla Beras fue espectadora en la Universidad de Columbia del secuestro y anestesiamiento del profesor Galíndez y llena de pánico expresó: ¡Ay! ¿Y qué es lo que le están haciendo a ese pobre hombre?

No podía quedar ningún testigo de este caso y de ello se encargó una prominente Embajadora también oriunda de El Seibo, la que hizo una cordial invitación a una recepción en la sede de las Naciones Unidas, de la que formaba parte, y así con una copa de veneno terminó la existencia de mi infortunada profesora”.

El señor Domínguez podría alegar que las acciones de José Estrella o de Minerva Bernardino no son acciones directamente atribuibles a Trujillo. Pero ¿quién las ordenaba? ¿A quién servían? En Derecho, el empleador es el responsable legal de las conductas de sus empleados durante su tiempo de trabajo. Los que mandan tienen la mayor responsabilidad.

Veamos ahora un testimonio del ex-funcionario y testigo privilegiado de la Era de Trujillo: el ex-presidente Joaquín Balaguer que nos informa que sí, que Trujillo mataba mujeres.

En su libro La palabra encadenada , Pág. 414, narrando la espiral de crímenes desatada por el intento de Trujillo de ocultar la autoría del secuestro de Jesús de Galíndez, hecho real que marcó el inicio de la caída del régimen, informa: “Francisco Martínez Jara, alias El Cojo, quien participó materialmente en el secuestro de Galíndez, fue eliminado junto con éste. Le siguió su amante Gloria Viera, joven puertorriqueña a quien se le señaló como víctima de un accidente en la carretera entre Santiago y Puerto Plata, en agosto de 1956”.

Nótese la predilección que tenía el trujillismo por los accidentes de tránsito, una manera clara de enviar un mensaje implícito a la sociedad de cuál sería la consecuencia de disentir del régimen. Y nótese igualmente que el asesinato de Gloria Viera, mujer, se efectúa según publicaron en el tramo Santiago-Puerto Plata, mismo en que cuatro años más tarde volverían a matar mujeres, esta vez a las Mirabal, lo que muestra un hábito, una conducta repetitiva. Y es que perro huevero, aunque le quemen el hocico, señor Domínguez.

Estos tres no son los únicos casos, hay otros. No quiero hacer una enumeración exhaustiva porque no es el propósito de este artículo. Lo que buscamos es desmontar otra mentira más del conjunto de embustes puestos a rodar por los trujillistas y, en particular, por el esposo de Angelita Trujillo.

La tiranía sanguinaria de Rafael L. Trujillo, al que sus servidores y cómplices han querido vender como “estadista” y otros falsos méritos (¿cómo puede ser estadista un individuo que nombra a sus hijos siendo niños coroneles y generales, los pone a fusilar prisioneros en San Isidro y obliga a los oficiales de su ejército a rendirles homenaje, y que hacía cambiar las leyes ad-hoc según su propia conveniencia, rasgo que han seguido copiando los presidentes dominicanos que improvisan constituciones según sus necesidades?) , simplemente para encubrir su cobardía, servilismo y obsecuencia frente al déspota; esa tiranía infame inició chorreando sangre de mujer, sangre de enfermo, sangre de nonato, con el asesinato de Virgilio Martínez Reyna, su esposa Altagracia Almánzar de Martínez y el bebé de su embarazo.

Y terminó asesinando mujeres como las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal y el chofer que las transportaba, muertos todos a palos, con máxima crueldad.

Evelio Hernández, militar por entonces, en una carta a Diario Libre “explica que fue testigo de excepción de la orden de ejecutar a las Mirabal por ser parte de la XII Compañía del Ejército Nacional, ubicada en San Cristóbal y donde existía un sistema de radio para la comunicación que recibía las instrucciones y órdenes confidenciales que daban los altos mandos de las Fuerzas Armadas. Hernández narra que el 25 de noviembre de 1960 se encontraba en la unidad de radio junto al sargento mayor Darío Piña cuando "entre las doce y doce y media (del día) llamaban insistentemente al capitán Alicinio Peña Rivera, quien estaba de puesto en Santiago, y se le preguntó: "Cuántos cocos tiene hoy la mata de cocos de Puerto Plata, y éste contestó: cuatro. Y la orden que siguió a la respuesta fue un tajante: túmbelos los cuatro".( http://www.diariolibre.com/noticias_det.php?id=236603)

Sí mataba mujeres, señor Domínguez. Y hombres. Y ancianos. Y familias enteras. Y fetos incluso. Como el mismo Balaguer escribió de Trujillo: “Sus simulaciones eran muchas veces cínicas. Cuando las hermanas Mirabal fueron asesinadas y se hizo pública la especie de que habían perecido en un accidente en la carretera Luperón, Trujillo llamó a su residencia de Fundación al mayor Cándido Torres, encargado en esos momentos de los Servicios de Seguridad. “¿Qué hay de nuevo?”, le preguntó con aire despreocupado. Cuando el interpelado empezaba a informarle sobre las últimas novedades del departamento a su cargo, Trujillo lo interrumpió para decirle: “¿Y no sabe usted que las hermanas Mirabal han sufrido un accidente y que es posible que ese crimen se achaque al Servicio de Inteligencia, como ocurre cada vez que muere alguien señalado por el rumor público como enemigo del Gobierno? Váyase seguido y adopte las medidas que sean de lugar para que ese acontecimiento casual no se tome como pretexto para un escándalo”. El Mayor Torres salió de allí confundido. La muerte de las hermanas Mirabal había sido largamente elaborada.” (La palabra encadenada, Págs. 316-317).

Usted puede sentirse ufano y orgulloso de haber servido a aquella dictadura terrorista. Pero no puede torcer, ocultar o cambiar la historia. Ni suplantarla con una fantasía feérica, inventada por su esposa que ni antes, ni ahora ni nunca ha tenido un contacto en lo más mínimo con la realidad. Vive en un mundo ilusorio, en una mentira acomodaticia para no asumir la dura verdad de tener que aceptar que fue la hija de un monstruo de indecible maldad, un aberrado, un sicópata de egolatría y carencia de escrúpulos excesivos, que con la complicidad de lacayos, serviles, matones y arribistas se enseñoreó como amo de vidas, haciendas y honras por 31 años en este infausto país nuestro, hasta que en un acto de valor supremo un puñado de sus propios colaboradores nos libró de él la noche del 30 de mayo del 1961.

Usted elige seguir defendiendo lo indefendible. Bien, no espere que los que sentimos náuseas por aquel régimen de abyección y crimen, callemos ante sus mentiras. ¿Reproducirá mis artículos en su website de la Fundación Trujillo? Se lo autorizo.


El autor es escritor. Actualmente edita y dirige cinco colecciones de libros digitales que regala sin costo por la Internet. Para recibirlas, escríbale a librosderegalo@gmail.com

viernes, 7 de mayo de 2010

¿Quién difama: Quien acusa sin pruebas o quien señala al que lo hace?


"Una respuestas al señor Luís José Domíguez"

(Por Aquiles Julián)
El señor Luis José Domínguez, a quien tampoco tengo el gusto de conocer, escribe un artículo para, en su opinión, defender a su esposa, el libro que ella escribió y a la tiranía de Trujillo de la sugerencia que hice para que la señora María de los Ángeles Trujillo de Domínguez fuera enjuiciada a fin de que probara las afirmaciones que hace en el libelo que publicó sobre el infausto crimen de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal y el chofer Rufino de la Cruz (véase “No tan deprisa…” http://www.atanay.com/detail.aspx?n=10805)
Como, en opinión del lector Juan Pérez Fernández el señor Domínguez me lanza unos “piropos” y expresa que los lectores de http://www.atanay.com/ están “a la espera” de mi respuesta a dichos piropos, y también porque considero que el señor Domínguez merece conocer mi opinión frente a sus opiniones, aprovecho la oportunidad para complacer tanto al señor Pérez Fernández y a los lectores interesados en lo que yo tenga que opinar al respecto, como en corresponder al señor Domínguez, pues aunque, como veremos, incurre en suposiciones, calificaciones y un manejo impropio de términos, lo hace sin recurrir al insulto. Expresa su punto de vista y, aunque discrepo, creo valiosa la oportunidad que me brinda para esclarecer algunos puntos.
Partiendo de una cita que hace del libro escrito por su esposa, el señor Domínguez me califica como un “franco-difamador al acecho”.

A riesgo de ser pesado, prefiero ir definiendo los conceptos. Como una palabra no significa lo que uno quiere, sino lo que el consenso social le asigna como contenido, vale la pena saber de qué hablamos cuando empleamos un término.

Difamar, que proviene del latín diffamare, significa hacer perder el crédito y la buena fama a una persona. Y difamador es quien comete la acción de difamar. El Diccionario Manual de la Real Academia Española define difamar como “desacreditar a uno publicando cosas contra su buena opinión y fama. Poner una cosa en bajo concepto y estima”. El neologismo franco-difamador supongo que es una construcción, una palabra compuesta, y partiendo de que no creo que lo de franco provenga de su aceptación galo, francés, ni por la de franqueza, deduzco que es un concepto construido a partir del término francotirador. Como, según el autor, lo que tiro son difamaciones en contra de la autora, soy en su juicio un franco-difamador.

Ahora bien, ¿cuál fue mi difamación? Hice una recomendación: que las instituciones y familias que se sienten afectadas por las afirmaciones vertidas por la señora Trujillo en su libro sin aportar prueba alguna de sus asertos, la sometan a la Justicia instrumentando una demanda de reparación para que ella demuestre con pruebas incontrovertibles sus acusaciones. Igualmente recomendé que dicha demanda se interpusiera ante los tribunales norteamericanos (donde la señora Trujillo incluso tiene una hija que es funcionaria del sistema judicial norteamericano: fiscal federal en Puerto Rico), por razones que expliqué y no es preciso refrescar (véase mi artículo: El regalo de Angelita Trujillo a los dominicanos, http://www.atanay.com/detail.aspx?n=10726)

¿Es una recomendación de recurrir a la justicia a ventilar una afirmación injuriosa o falsa, en opinión de las familias afectadas, una “difamación”? ¡En modo alguno! Recurrir a la justicia y entablar juicio es el único modo civilizado, decente, moralmente válido, socialmente aceptado, de dirimir litigios, establecer responsabilidades y clarificar según la ley quién tiene razón y quién no.

No es diciendo una cosa por aquí y otra cosa por allá, sin pruebas, sin documentos que avalen y respalden las afirmaciones, como se establecen responsabilidades. De hecho, parece ser que este es el camino escogido por las instituciones que se sienten agraviadas por las afirmaciones de la señora Trujillo, según un comunicado de dichas instituciones que aparece en la página del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, una institución, si mal no tengo entendido, creada y financiada por el Estado dominicano y que afirma: “Al mismo tiempo hacemos la debida reserva de derechos para proceder a tomar las medidas legales correspondientes y que consideremos pertinente y de lugar tanto en República Dominicana como en el extranjero” .http://www.museodelaresistencia.org/noticias/2010/febrero/angelita_trujillo.html

La señora Trujillo Martínez salió del país a los 22 años de edad. Hasta el 30 de mayo del 1961 había vivido en una burbuja de ensueño, ajena a las realidades que sostenían el sangriento régimen de su padre. No culpo a la señora Trujillo ni del padre que tuvo ni de la vida que llevó. Nadie elige a sus padres. Y tampoco es responsable de la dictadura. Ni de las torturas. Ni de los secuestros. Ni de los crímenes. Ni de las tropelías. No lo fue y no lo es. Y, además, tiene todo el derecho del mundo a escribir su libro y todos los libros que desee; de exponer sus puntos de vista y de defender a su padre.

De hecho, el libro de la señora Trujillo, el cual según el señor Domínguez “un sector recalcitrante” ha “recurrido a la ilegalidad, a la intimidación y hasta la violencia, para que el libro no llegue a manos del pueblo” se vende públicamente en distintos stands de la Feria Internacional del Libro 2010, evento organizado y financiado por el Estado dominicano, sin ningún tipo de cortapisas. Lo único que impide que “llegue a las manos del pueblo” es el precio: RD$850.00 pesos el ejemplar, ya que según la Tesorería de la Seguridad Social, TSS, de la República Dominicana el 62% de los empleados dominicanos gana menos de RD$10,000.00 al mes y el 92% menos de RD$25,000.00 pesos. Los bajos salarios y, por otro lado, la carencia de hábito de lectura son los dos factores que pueden impedir que el libro de la señora Trujillo llegue a las manos de quien quiera leerlo. No observé ningún acto “ilegal, de intimidación y hasta de violencia” contra los expositores que tienen el libro exhibido públicamente en sus stands. Si el señor Domínguez duda de mis palabras le invito a que se apersone en la FIL 2010 que se realiza en el lugar en lo que antes estuvo la residencia del tirano Rafael L. Trujillo y hoy se levanta la Plaza de la Cultura y lo compruebe.

El señor Domínguez incurre ciertamente en un dislate cuando afirma que el libro de su esposa es un “libro cultural académico, respetuoso y fiel a la historia”.

Lamento tener que informarle que el libro de su esposa es un libelo.

El Diccionario Manual de la RAE define libelo como “Escrito en que se denigra o insulta a personas o cosas”.

Al hacer afirmaciones sin pruebas que las soporten, sin documentos ni fuentes testimoniales de credibilidad fuera de toda duda, acusando a personas específicas de hechos infamantes y delictivos, la señora Trujillo Martínez incurre en el delito de difamación, precisamente el que el señor Domínguez me endilga sin poder probarlo.

Entiendo y acepto que él le crea a su esposa. Ahora de ahí a pedir que la palabra de su esposa sea creída sin ningún tipo de documentación de soporte, eso ni él ni nadie se lo puede pedir a otro. A la señora Angelita Trujillo que le crean su esposo, sus hijos, sus allegados y los nostálgicos del régimen de fuerza y terror de su padre. Pero le informo que lamentablemente la carencia de soportes probatorios de sus afirmaciones descalifican el libro para tener algún valor académico. Mucho menos para decir de él que es respetuoso y fiel a la historia.

Desconozco cuál fue la primera y cuál fue la segunda descarga de la que habla el señor Domínguez, al calificar mi artículo de “la tercera descarga”. Si está viviendo un episodio paranoico en que ve una confabulación donde no la hay lo lamento. No soy parte de ningún clan, grupo, logia, etc. Como su esposa hizo unas afirmaciones, y localmente se enervaron los ánimos, recomendé como sigo recomendando que se la encause para que pruebe sus afirmaciones. Si eso es difamar, explíqueme de qué manera lo hago.

Paso por alto los “piropos” de que parece que no soy dominicano, porque tengo entendido que el señor Domínguez ha vivido la mayor parte de su vida fuera del país y yo, por el contrario, he vivido toda mi vida en mi país, y he vivido en mi país más años que los vividos por el señor Domínguez en él, así que su expresión no pasa de ser una broma. Y si el señor Domínguez se toma la molestia de colocar mi nombre en http://www.google.com.do/ tendrá un amplio perfil de mi persona, incluyendo premios literarios, actividades empresariales, reconocimientos, y los libros digitales que edito y distribuyo gratuitamente. He vivido siempre sirviendo modestamente a mi país. Y por mí ninguna familia dominicana ha perdido a un pariente; ningún hijo ha perdido a su padre; no hay nada que avergüence a mis hijos ni a mis conciudadanos. Tampoco he vivido del erario público ni de lo robado al país. Nunca he sido empleado o funcionario de ningún gobierno ni aspiro a ello. Siempre he vivido de mi trabajo en la empresa privada o como emprendedor. No es sido sicario. No es sido botella. No he sido torturador. No he sido adulador. No he sido cómplice. No he sido calié. No he sido del SIM. No he sido nada que me afrente, degrade o me haga bajar la cabeza.

El señor Domínguez igualmente me hace una enumeración de los que considera logros de la tiranía de su suegro. Sin embargo, tomándole la palabra al señor Rafael Bonilla Bailón con quien tuve la oportunidad de sostener un fructífero intercambio de opiniones y que comenta el artículo del señor Domínguez: “Es cierto que en el gobierno de Trujillo se hicieron muchas cosas malas”, lamentablemente el señor Domínguez parece sólo conocer las buenas. ¿Qué precio pagó la sociedad dominicana por todas esas obras? Sería conveniente que junto a su enumeración me hable de la tristemente célebre “42”, del crimen del escritor Virgilio Martínez Reyna, incluyendo a la esposa embarazada; de los centros de tortura de “El 9” y “La 40” que como coronel tuvo que conocer (no se llegaba a ese rango sin hacer “servicios especiales” para el régimen, véase la obra de Joaquín Balaguer, La palabra encadenada, Pág. 389), de los fusilamientos en San Isidro, del exterminio de familias enteras, del despojo de otras, del secuestro de Galíndez en los Estados Unidos y los crímenes cometidos en el exterior por sicarios como Félix W. Bernardino: la muerte de Mauricio Báez, Requena; el crimen de Ramón Marrero Aristy que llenó de pavor a los propios colaboradores de la tiranía, que ya no se sintieron a salvo del tirano, el de las Mirabal… ¿Ese es el precio de “la era más fecunda”, señor Domínguez? ¿Cuántas vidas se deben sacrificar por un “palacio” de esos que describe?

El señor Domínguez cuestiona que tilde a Trujillo de “delincuente”, pero es su propia hija, Angelita, la que lo incrimina implícitamente, cuando dice en su libelo que Trujillo supo que Pupo Román y Luis Amiama Tió junto a Segundo Imbert Barrera fueron los autores del asesinato de las hermanas Mirabal y el chofer Rufino de la Cruz y, siendo el amo y señor del país no procedió judicialmente contra ellos, por lo que se hace cómplice de encubrimiento ¿O no, señor Domínguez? Y como el encubrimiento es un delito, y aquí le sugiero que se auxilie con la señora María de los Ángeles Domínguez Trujillo, fiscal federal de Puerto Rico, para que le explique que encubrir es un crimen, y más cuando usted tiene una posición de poder, que es un delito, entonces ¿es o no según Angelita Trujillo su padre un delincuente?

También comete un error al decir que Trujillo “legó toda su fortuna al pueblo dominicano”. Primero, porque es falso: según tengo entendido, a menos que usted pueda probarme lo contrario, fue Ramfis Trujillo quien, por sugerencia de los norteamericanos y como un gesto tendente a que al país le levantaran las sanciones impuestas tras el atentado fallido al presidente de Venezuela Rómulo Betancourt por la Organización de Estados Americanos, OEA, transfirió al Estado dominicano las empresas propiedad de la familia Trujillo. Y segundo, porque es conocido que sacaron fuertes sumas en dólares y otros bienes cuando huyeron del país, lo que le permitió a Ramfis vivir a sus anchas en Francia y España, y a su esposa y a usted disfrutar una vida sin tener que ganarse el pan. Así que sólo legaron lo que no pudieron llevarse, señor Domínguez.

Pero veamos a un colaborador fiel del tirano definir su régimen en algunos párrafos. Como el señor Domínguez admitirá, Joaquín Balaguer conocía mejor el régimen que lo que el señor Domínguez pudo haberlo conocido, así que recurramos al testimonio del expresidente de la República en La palabra encadenada. Trujillo, según Balaguer, “para sus grandes crímenes o para las mil iniquidades que nacían en su conciencia tortuosa, se valía de los agentes de su Servicio de Seguridad y de toda la morralla abominable que se fue formando durante treinta años a la sombra de sus sistemas represivos” (Pág. 362), “consideró siempre las grandes fortunas ajenas como un atentado a su poderío político” (Pág. 394), “Las páginas de la “Era de Trujillo” están llenas de hechos de sangre.” (Pág. 356); “Cuando el país se hallaba en calma, cosa que ocurrió frecuentemente durante los primeros veinte años de la “Era de Trujillo”, impartía órdenes para que en algún lugar público apareciera alguien asesinado” (Pág. 350). ¿Miente el doctor Balaguer? ¿Es otro “franco-difamador”?

En cuanto a su opinión de que a Trujillo nos lo “deparó la Divina Providencia”, le remito a la anécdota que cuenta el doctor Balaguer, que sí mantenía una gran cercanía con el tirano como hombre de confianza. En las páginas 357-358 de La palabra encadenada relata un suceso acontecido a finales de 1956. Cuando uno de los serviles del régimen, el señor Rafael Paíno Pichardo expresó que Trujillo “era el representante de Dios en la República Dominicana como lo era el Sumo Pontífice ante el género humano. Trujillo, sorprendido y acaso desagradado por aquella comparación bombástica, interrumpió al disertante, exclamando con ademán autoritario: “No señor, a quien yo represento aquí es a Satanás”. Como un dicho jurídico reza que “A confesión de parte, relevo de prueba”, no hay tal Divina Providencia, señor Domínguez: Trujillo fue un engendro de Satanás, por propia confesión.

Casi al final de su artículo el señor Domínguez se refiere a “los archivos privados de Angelita” y lo hace incurriendo en suposiciones y haciendo inferencias falsas, pues no sé a quiénes se refiere como mis “amigos” que “saldrían muy mal parados”. Si el señor Domínguez no me conoce, ¿de dónde conoce a mis amigos? ¿Quiénes supone que son? Ningún amigo mío saldría mal parado por dos razones: 1. Porque todos mis amigos nacieron en las postrimerías de la tiranía y, por ende, no tienen nada que ver con esa época; 2. Porque mis amigos son escritores, intelectuales y personalidades como Manuel Núñez, José Enrique García, Manuel García Cartagena, Efraím Castillo, Elías Serulle, José Manuel Hernández, etc., y le puedo asegurar que me siento orgulloso de ellos, que sé de su integridad, buen nombre y hombría de bien, y que hago un esfuerzo personal de ser digno de su amistad y aprecio. No sé cómo ellos saldrían mal parados de los archivos de Angelita Trujillo, pero por ellos y con ellos, le pido que haga públicos los documentos que los dejarían a ellos o a mí mal parados frente a la opinión pública. Y que haga públicos los documentos que dejan “mal parados” a quienes sean. Ese recurso se tipifica como chantaje. Exponga lo que considere usted que la sociedad dominicana debe conocer, pero documentado, con pruebas incontrovertibles, no diciendo algo sin ningún tipo de aval o respaldo. Si no, entonces el señor Domínguez tendría que explicarme quién de los dos es el difamador.
El autor es escritor. Además, edita y dirige cinco colecciones de libros digitales gratuitos que regala por la Internet.

jueves, 6 de mayo de 2010

Muere Alavaro Mellado

(Por Alexis Méndez)
Una desagradable noticia nos llegó. El despiadado e-mail da cuenta de la muerte de Álvaro Mellado, un amigo, de esos que hubiese querido conocer años atrás, para poder disfrutar más de él.
La noticia me llegó de la mano de Magda Fonz, la amiga que nos unió a través de participaciones en vivo en su programa radial “Salsabor”. Magda en Tabasco, Don Álvaro en Cancún, yo en Santo Domingo; y tras la magia de Skype, intercambiábamos opiniones, que los oyentes de Magda disfrutaban.
Así lo conocí. Luego empezó a llamar a MUSICA MAESTRO para externar atinados comentarios de la música que se tocaba. Más tarde pudimos enviarnos mensajes que conservo celosamente.
Magda lo ha distinguido como “El sabio de la salsa”. No exagera con este mote, pues la memoria de Don Alvaro era de elefante, a la hora ubicar fechas de grabaciones importantes de la música. De su capacidad de análisis, soy testigo, y es que he sido un gran beneficiario del mismo.
Por todo eso lloro su partida, la salsa y otras músicas del Caribe también la lloran, porque en él tuvieron un gran promotor y defensor.
Alvaro Mellado produjo durante 26 años el programa radial “Mama Rumba”, que hasta el momento en que enfermó, se transmitía desde Cancún, por Radio Ayuntamiento.
Murió el 4 de Mayo de 2010, en ciudad México.

Escucha más y adquiere menos

(Por Alexis Méndez)
“Para, para, para…¿Qué está haciendo? Recuerda que te has pasado mucho tiempo criticando a los cretinos que copian, copian, descargan, y descargan música, solo para engordar su estante, aunque tengan flaco el espíritu y el conocimiento”.
Esto me lo dije a mi mismo, pues pude darme cuenta que en lo que va de año he comprado una gran cantidad de álbumes musicales, cual perro sediento. A eso sumámosle los regalos de amigos y oyentes del programa de radio, y los intercambios.
Es una pasión frenética por tener lo más reciente, o por escarbar y encontrar cintas perdidas. Al final, te queda el mismo hueco, y es que es preferible adquirir una grabación u disfrutarla por varios días, o semanas, que llenar espacio en una PC o una estancia, aunque el alma esté vacía.
Haz como yo. Para de copiar y comprar. Es hora de escuchar. Si solo tienes un disco, conócelo. Posiblemente estés más complacido que el que tiene miles.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Conoce Tu Música...Segundo Día

(Por Alexis Méndez)
Los niños estaban más entusiasmados y menos tensos. El grupo aprendió la clasificación de los instrumentos musicales, además de conocer los instrumentos básicos con los que se interpreta el merengue.
Notamos que no sabían identificar con exactitud una tambora. Estos tenían una vaga idea de esta: Sabían que era un tambor, pero solo eso. Finalmente, pudieron conocerla y a muchos de ellos les entró la motivación de aprender a tocarla.
Así transcurrió la segunda semana del taller “Conoce Tu Música”, que inició con 34 niños y ahora van 40.
Parezco un político. La diferencia es que a mí, verdaderamente me encanta los niños.
Preparádonos para iniciar la jornada.
Posando con los niños.
Y al final, un brindis con de Malta Morena.
Tres álbumes diferentes, pero igual de impresionantes. Tres sensaciones, que combinadas dan una rara y agradable selcción musical.
Es lo que ofrecemos en este especial, con las más recientes producciones de Chucho Valdes (Cuba), Pedro Guerra (Islas Canarias) y Xiomara Fortuna (República Dominicana).
A Chucho, con su “Chucho´s Step”, lo sentiremos más ceñido a los acompañamientos, por supuesto, sin olvidar que está “jazzeando”. Escucharemos un Chucho diferente, con pasos firmes y constantes, con la madurez de un gigante.
Con Pedro entraremos en la intimidad, con versiones de canciones de toda la vida, que para tener una magistral interpretación, solo bastó con su voz y su guitarra. “Contigo en la distancia” es el volumen dos de la saga que perpetuará…por los siglos de los siglos.
Con Xiomara daremos un paseo mágico por diferentes toques y melodías. Desde la Sarandunga y el Pambiche de Dominicana, hasta la plena de Puerto Rico y el reggae de Jamaica, deteniéndonos en rock, blues, jazz y un canto que evoca las más autóctonas entonaciones de salve.
Disfruten esta programación, mientras llega el domingo. Escúchenla desde este blog.
Programa
1-Sanya-Chucho Valdés
2-Cuando vuelva a tu lado-Pedro Guerra
3-Anda Corazón-Xiomara Fortuna
4-Zawunil´s mambo-Chucho Valdés
5-La gloria eres tú-Pedro Guerra
6-Vete de mí-Pedro Guerra
7-Begin to be good-Chucho Valdés
8-Agua de mayo-Xiomara Fortuna
9-Que Felíz-Xiomara Fortuna (A dúo con Diómedes Núñez)
10-Chucho´s Steps-Chucho Valdés
11-Toda una vida-Pedro Guerra
12-La Jucha-Xiomara Fortuna

Descargue este programa AQUI.

jueves, 29 de abril de 2010

Diferentes colores de la salsa dan como resultado una antológica acuarela musical, seleccionada por Jorge Amaya, quien prefiere que solo lo señalen como melómano. Y si que lo es...un melómano con gusto exquisito. Y para muestra, este que es un repertorio esencial, y por supuesto, la discografía que lo contiene.
Puedes escuchar este especial directamente, o descargarlo y disfrutarlo cuando el tiempo te lo permita.
Jorge Eliécer Amaya Oñate es colombiano. Es Ingeniero Civil y Licenciado de Educación Física, Recreación y Deportes Actualmente es profesor de La Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá.

Programa
1-El Ratón-Joe Cuba Sextet (Del álbum “Hangin´Out”, 1964)
2-Aguzate-Richie Ray y Bobby Cruz (Del álbum “Aguzate”, 1969)
3-Aguanilé-Willie Colón y Héctor Lavoe (Del álbum “El Jucio”, 1972)
4-Congo Bongo-Fania All Stara (Del álbum “Live at Yankee Stadium”, 1973)
5-Quimbara-Johnny Pacheco y Celia Cruz (Del álbum “Celia y Johnny”, 1974)
6-Un día bonito-Eddie Palmieri (Del álbum “The Sun of Latin Music”, 1975)
7-Soy Felíz-Ismaél Rivera (Del álbum “Soy Felíz” de 1975)
8-El Quinto de Beethoven-Markolino Dimond con Frankie Dante (Del álbum “Beethoven´s V, 1975)
9-Cumbia típica-Mongo Santa María y Justo Betancourt (Del álbum “Ubane”, 1976)
10-El Cantante-Héctor Lavoe (Del álbum “Comedia”, 1978)
11-Siembra-Willie Colón y Rubén BLades (Del álbum “Siembra”, 1978)
12-Quítate de la vía Perico-Cortijo y su Combo (Del álbum “Quítate de la vía Perico”, 1950)

Escucha este especial en este reproductor

Nota: Digamos que esta es una Fe de Errata sonora. En lugar de haber estado el tema “Soy Feliz, de Ismael Rivera, debió incluirse “Las Tumbas” que está en la misma producción musical.

Puedes descargar esta programación AQUI.

martes, 27 de abril de 2010

(Por Alexis Méndez)
Que alegría poder decir que ya iniciamos el taller de apreciación musical para niños. Veníamos acariciando este proyecto desde hace dos años, dándole forma y buscando apadrinamiento para ponerlo a funcionar.
Por fin, gracias a la Cervecería Nacional Dominicana y su marca “Malta Morena” iniciamos, pues no basta rezar...hay que hacer para lograr cambios.
Un día, mientras compartía con mis hijos, les pedí que me canten un merengue y no pudieron hacerlo. Entonces pensé-si eso son los mío, que han vivido entre discos e instrumentos, que será otros niños, que carecen de esos privilegios. Al comentarle a Julio Virdes lo que me pasó, este hizo lo mismo con sus vástagos, obteniendo el mismo resultado.
Fue así como nos propusimos iniciar este proyecto, con el objetivo de inculcar en niños entre 7 y 12 años de edad la pasión por la música dominicana, que estos conozcan los símbolos que la representan, además de poder identificar a los infantes que tengan aptitudes para estudiar música.
Ojala y podamos encontrar los medios que nos permitan llevar el taller “Conoce tu música” a todos los puntos del país.




Nuestro agradecimiento a la iglesia Evangélica Segunda de Betania que nos ha facilitado su local, en el sector Isabelita de Santo Domingo Este, para realizar este taller.

miércoles, 21 de abril de 2010

El nombre de Magda Fonz tiene un significado especial para cada uno de los integrantes de MUSICA MAESTRO. Y es que además de su hermosa voz y su profesionalidad, en la producción radial, esta mexicana ha sido cómplice de nuestra insistencia por difundir lo mejor de la música caribeña.
Desde hace 13 años, Magda produce y conduce el programa “Salsabor”, desde Tabasco, México. Este espacio radial se transmite por XEVA (790 AM), de 5:00 a 6:00 (hora de México). Con el mismo estilo, con el que presenta y selecciona los temas para su programa, la traemos en este especial de una hora, para que lo escuchen desde este blog, o lo descarguen.
Magda nos ofrece una selección de sus temas preferidos.
Programación
1-Todos vuelven-Rubén Blades y Virgilio Martí
2-Campanita de Cristal-Rodrigo de la Cadena
3-Mi amor fugaz-Benny Moré
4-Calculadora-Oscar D´León
5-España-NG La Banda
6-La Engañadora-Buena Vista Social Club
7-El Ratón-Cheo Feliciano con Fania All Stara
8-El Sueño de Simón-Grupo Guaco
9-Me llamo son-Israel Kantor
10-Soy Todo-Los Van Van


MUSICA MAESTRO PODCAST 23 by MUSICA MAESTRO
Magda Fonz es la voz que identifica a MUSICA MAESTRO, en la versión dominical en vivo, como en los podcasts del blog.

Descarga esta programación AQUI.

martes, 20 de abril de 2010

(Por Alexis Méndez)
Mi Madre es propietaria de la tienda CDMANIA, a la que acudo cuando me lo permiten mis ocupaciones. Allí me involucro entre los discos, organizando estanterías, atendiendo clientes, tomando el teléfono, y por supuesto, escuchando música.
Esta mañana pasé por allí, y al tomar una llamada telefónica, me encontré con un señor muy amable al que tuve que escuchar el siguiente monólogo.
-Saludos, yo estoy llamando porque soy un coleccionista de música, una de las personas que tiene más discos en este país…y cuidado. Ando buscando algunos temas musicales, que de seguro ustedes no lo tienen, porque son muelas de gallo.
Esas palabras fueron suficientes para llevarlo al grano, pero algo me decía que lo deje hablar. Fue así como me acomodé y mientras disfrutaba de una taza de café, continué escuchando sus rezos. Por suerte, mi humor estaba lo suficientemente tolerante.
-Yo ando buscando el bolero “Amarga Navidad” de Carlos Pizarro-Comenzó diciendo- pero estoy seguro de que la versión que quiero no la tienen. La que me interesa tiene un acompañamiento de guitarras, que no estoy seguro, pero creo que es el acompañamiento del Trío San Juan de Johnny Albino. Hay un bolero que se llama “Unión Eterna”, pero apuesto que tampoco lo tienen. La versión que quiero es la primera, grabada por Rafelito Cruz. No me vengan con la que hizo Camboy Estévez que esa no me gusta. También busco algunos temas de Pedro Infantes que es mejor ni mencionárselos, porque a usted, por la voz, se le nota que es muy joven y que no los conoce. Será mejor que me ponga a la señora que está ahí.
La verdad es que no sé como pudo descifrar mi voz, pues no hablé nada, solo le escuchaba decir, “no lo tienen”, por lo que me pregunté en mis pensamientos, ¿Entonces, por que llamas?
Quizás no como la pose caricaturesca de este señor, pero he sentido destellos de arrogancia, y el ego en alto, en mayor o menor grado, de muchos amantes a las artes que adoptan la colección.
En el caso de los que se inclinan por la música, no importa lo que escuchen, están seguros de que su preferencia es la mejor. Recuerdo un desagradable y racista comentario que un vecino de Julio Virdes le hizo. El tipo coleccionaba, además de los discos, las boletas de las presentaciones y cualquier cosa que tenga que ver con el bachatero Anthony Santos. Una tarde por el entusiasmo de ver a su ídolo en un video, dijo que “Dios debería quitarle un día de vida a cada haitiano y dárselo a Anthony Santos".
Sé que mis ejemplos son extremos, pero hablan de esa condición, ceguera que no da paso a la objetividad.
Son de las emociones causada por la música.

lunes, 19 de abril de 2010


Un día como hoy, 19 de abril de 1906, nació en La Vega, República Dominicana, Luís Felipe Alberti Mieses, conocido como Luís Alberti.
Nos referimos a uno de los actores principales en el desarrollo del merengue.
A 104 años de su natalicio, MUSICA MAESTRO quiere celebrar el paso por la vida de este músico y compositor. Fueron muchas sus composiciones, pero queremos hacerlo con un tema que aparece registrado con su nombre, y que gracias a él, le dio el primer reconocimiento internacional al merengue. Nos referimos a “Compadre Pedro Juan”. Este es el prototipo del merengue por excelencia, si tomamos en cuenta su estructura, en la que aparecen las tres partes que fundamentales del género musical de los dominicanos: Primera parte o Paseo, Segunda parte o merengue y Tercera parte o jaleo.
Varias fuentes bibliográficas dan fe de que el origen musical de Compadre Pedro Juan es del Folklore Dominicano. El dato señala la melodía con el nombre “Ecos del Cibao”, que llega a manos de Alberti, gracias a una labor de rescate. Por supuesto, algunos aditamentos proporcionados por el músico vegano, le dan forma definitiva y lo convierten en símbolo de la identidad dominicana en cualquier rincón del mundo.
A continuación les ofrecemos 21 versiones de “Compadre Pedro Juan”, de las tantas que se han grabado.

0001-Francis Santana
0002-Los Hijos del Rey
0003-Billo´s Caracas Boy´s
0004-El Trabuco Venezolano
0005-Juan Colón y Manuel Tejada
0006-Rubby Pérez
0007-Orquesta y Quinteto de voces de la Policía Nacional de R.D.
0008-Orquesta Huambaly
0009-Alfredo Caín (Versión en Árabe)
0010-Angel Viloria y el Cojunto Típico Cibaeño
0011-Damirón y Chapuseaux
0012-El Gran Combo de Puerto Rico
0013-Enrique Chía
0014-Porfi Jiménez y su orq.
0015-Tavito Vázquez
0016-Alex Díaz (The Godfather)
0017-Tatico Henriquez
0018-Orq. Santa Cecilia
0019-Milly Quezada y Joseito Mateo
0020-Rafaél Solano (canta, Francis Santana)
0021-Xavier Cugat (Canta, Vitín Avilés)

Descarguen estas versiones AQUI.

Nota: esta selección está contenida en una carpeta comrimida, la cual deberán descomprimir. Disfrútenla.

El merengue, gran protagonista del cierre del DR Jazz Festival 2016

CABARETE, PUERTO PLATA.- La noche del sábado del Dominican Republic Jazz Festival 2016 se convirtió en un espectáculo sin precedente en l...